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La crisis financiera ‘verde’ agudiza la amenaza de guerra. La verdadera amenaza no es el cambio climático sino los banqueros

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Por Executive Intelligence Review

6 de diciembre de 2021 (EIRNS) – En el gobierno alemán entrante hay dos ministros del Partido Verde -la ministra de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, y el ministro de Economía y Energía, Robert Habeck- que personifican una grave amenaza que también emana de otros gobiernos de las naciones transatlánticas. Con una mano son extremistas climáticos anti-carbono, que exigen el sacrificio de la economía -energía fiable, calefacción, ganadería, agricultura, industria y todo- al “planeta”; con la otra, exigen preparativos de guerra y enfrentamientos diplomáticos y militares con Rusia y China, dos de las principales naciones que se niegan a sacrificar sus economías al “planeta”.

A un nivel mucho más alto que estos dos nuevos ministros, entre la oligarquía financiera cuyos centros son la City de Londres y Wall Street, se encuentran personas como el banquero central británico y ahora enviado de la ONU para la Acción Climática y las Finanzas, Mark Carney, que organiza a los banqueros públicamente para ordenar a las empresas: “Salgan de los combustibles fósiles y del carbono o desaparezcan.” Los colegas y amigos cercanos de Carney en el “Green Deal” son el Príncipe Carlos, Sir Michael Bloomberg y multimillonarios similares, por los que el presidente Joe Biden habló en la llamada cumbre climática “FLOP26” en Glasgow, cuando dijo que el presidente de China, Xi, y el de Rusia, Putin, “tendrían que responder ante el mundo por no presentarse” en esa cumbre. Biden y el primer ministro británico Boris Johnson, junto con las élites del Atlantic Council, Chatham House/Royal Institute of International Affairs, centran sus enfrentamientos y provocaciones en la afirmación de que Rusia está a punto de invadir Ucrania y China está a punto de atacar Taiwán. Pero el fracaso cada vez más evidente del “Green New Deal” y la amenaza de la hiperinflación energética y la crisis financiera, les hace llevar al extremo el culpar a los adversarios de ese fracaso, lo que puede llevar a la guerra. Como advirtió ayer el ex coronel del ejército y ex senador del estado de Virginia, Richard Black, cualquiera de estos enfrentamientos podría convertirse en una guerra nuclear.

Justo en este punto de crisis, un informe del Banco de la Reserva Federal de Nueva York con fecha del 30 de noviembre comenzó a reconocer que la misma estrategia asociada al banquero Carney y al Príncipe Carlos – “desplazar los billones” de fondos de inversión fuera de todas las industrias relacionadas con el carbono y hacia una ola de finanzas verdes, o burbuja- está acelerando la crisis bancaria global que temen. El informe “¿Hasta qué punto son malos los desastres meteorológicos para los bancos?” concluyó que estos desastres no son nada malos para los bancos más grandes, por decirlo suavemente. Pero lo que es más grave para la cábala de Carney-Bloomberg de “cambiar los trillones”, el informe concluye que “nuestros resultados sugieren que los riesgos potenciales de transición del cambio climático justifican más atención que los riesgos de desastres físicos”.

Hacemos hincapié en los “riesgos de transición” porque “la transición fundamental” se ha convertido en el soterramiento del Green New Deal entre las fuerzas del Príncipe Carlos/Carney. Aquí está Carlos en Glasgow: “Lo que se necesita es una vasta campaña de estilo militar para reunir la fuerza del sector privado mundial. Con billones a su disposición… ofrece la única perspectiva real de lograr una transición económica fundamental”. Ahora la Agencia Internacional de la Energía, una creación del Foro Económico Mundial de Davos, ha subido su ya económicamente absurda “previsión” de adiciones globales a la capacidad de energía eléctrica en los próximos cinco años, para decir que el 95% de ella será electricidad eólica, solar y de biomasa.

Ya en 2018, el London Guardian, escribiendo sobre el entonces gobernador del Banco de Inglaterra, Carney, observó que el “riesgo climático” para muchas empresas era el riesgo de que los comités bancarios de divulgación de carbono de Carney fueran a por esas empresas y las obligaran a volverse verdes o a enfrentarse a la desinversión o a la quiebra. Ahora, la Reserva Federal de Nueva York admite que “los bancos podrían enfrentarse a grandes pérdidas” por la “transición a una economía baja en carbono”, es decir, por el Green New Deal. Estas conclusiones se resumen en un artículo de opinión del 2 de diciembre de Michael Shellenberger, “La verdadera amenaza para los bancos no es el cambio climático sino los banqueros“, con una foto de Mark Carney bajo el titular.

Esa es exactamente la dirección desde la que se avecina una crisis bancaria y un colapso financiero. Durante una década los bancos centrales han estado imprimiendo dinero para inflar la vasta “burbuja de todo” de la deuda, principalmente corporativa, desde la crisis de 2008. No funcionó hasta que se añadió el Green New Deal, el impulso para “cambiar los trillones” a tecnologías de carbono cero poco fiables y antiproductivas, que están desatando la hiperinflación y el caos.

Así que la élite financiera y los líderes políticos impulsados por ellos quieren distraer con la ira, el odio, en algunos casos incluso la histeria contra los adversarios, Rusia y especialmente China, que siguen impulsando el desarrollo económico en los países subdesarrollados, así como en casa, y que endurecen la resistencia en el mundo en desarrollo al “colonialismo climático.” Ahora bien, como ha dicho hoy Helga Zepp-LaRouche, mañana asistimos a una “cumbre” por videoconferencia entre Putin y Biden, a medio camino entre la paz y la guerra, “lo que da una idea de lo cerca que estamos realmente de un incendio que podría llegar hasta la guerra nuclear”. Insistir en el desarrollo de los países que han sufrido los peores crímenes del partido de la guerra -ella se centra en Afganistán- es la forma de luchar contra esa amenaza.

 

La Alianza Bancaria, respaldada por la ONU, anuncia un plan ecológico para transformar el sistema financiero mundial y erosionar aún más la soberanía nacional en el mundo en desarrollo

 

 

Fuente:

Executive Intelligence Review: ‘Green’ Financial Crisis Sharpens the Threat of War; EIR LEAD EDITORIAL FOR TUESDAY, DECEMBER 7, 2021.

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