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Lyndon LaRouche: No hay límites para el crecimiento

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En su obra “No hay límites para el crecimiento”, el economista y estadista Lyndon LaRouche demuestra que las tesis del Club de Roma sobre los “límites del crecimiento” que supuestamente hemos alcanzado en este planeta, en realidad son pura charlatanería desde el punto de vista científico. Lyndon LaRouche y su esposa han dedicado su vida a presentar programas concretos de investigación y desarrollo que demuestren cómo se pueden superar los límites al crecimiento actualmente existentes para combatir el disque “cambio climático provocado por el hombre”, que en realidad es un cambio natural causado por procesos cósmicos —cambios solares, orbitales y galácticos— y no por el CO2, como nos quieren hacer creer las élites maltusianas de Davos, Londres, el Vaticano y WallStreet con tal de desindustrializar y despoblar el planeta y llevarnos hacia una nueva Edad Media dirigida por los banqueros y la cibercracia.

Este es el prólogo que escribió Helga Zepp Larouche para “No hay límites para el crecimiento”.

 

 

Por Helga Zepp Larouche

Estimado lector,

El Club de la Vida fue fundado el 22 de octubre de 1982 en Roma, Wiesbaden y muchas otras ciudades del mundo, y hoy, un año después, es ya un movimiento de masas antimaltusiano en el que colaboran muchos políticos destacados, científicos, sindicalistas, representantes de la industria, profesores, juristas y otros, en cuatro continentes y en más de 30 países.

La idea del Club de la Vida prendió porque a muchas personas de muchos países les resultaba insoportable ver cómo se extendía constantemente el pesimismo cultural y consideraban una necesidad urgente crear una nueva institución, basada en la razón humana, en el progreso científico y tecnológico y en el optimismo cultural.

El Club de Roma y sus copensadores han hecho en el transcurso de más de 12 años bastante daño con sus pronósticos de la decadencia del mundo à la Oswald Spengler. Podemos agradecer a los escritos del Club de Roma y a otros similares, vertidos en el mercado internacional a través de un gigantesco esfuerzo propagandístico, el haber envenenado el espíritu de los jóvenes en particular, a los que se ha convencido de que el progreso tecnológico es la encarnación del mismísimo Diablo.

El Club de la Vida se ha propuesto, entre otras tareas, demostrar que las tesis del Club de Roma son, desde el punto de vista científico, pura charlatanería.

Este libro es el primero de una serie planificada cuyo objetivo es desacreditar y contrarrestar la influencia del Club de Roma, el Instituto Aspen, el Fondo Mundial para la Naturaleza y otros. Y no hay nadie más digno de comenzar este trabajo que mi marido, Lyndon H. LaRouche, Jr.

Sin embargo, el Club de la Vida no se limitará en sus publicaciones al desgraciadamente necesario ataque a organizaciones que ojalá pronto sean relegadas por la historia a la insignificancia; más bien queremos presentar programas concretos de investigación y desarrollo que demuestren cómo se pueden superar los límites al crecimiento actualmente existentes.

El Club de la Vida no se ha propuesto una tarea pequeña. Nos proponemos nada menos que provocar un nuevo renacimiento humanista mundial. Queremos orientarnos hacia los primeros puntos álgidos de la cultura humana, los periodos clásico y renacentista, y estudiar cómo la humanidad superó las primeras edades oscuras que muestran un estrecho paralelismo con la situación actual. Procedemos con la confianza de que fortalecidos por los ejemplos superiores de los grandes humanistas del pasado, podemos volver a dar lugar a grandes compositores, poetas y científicos.

Y estamos firmemente convencidos de que el hombre está dotado de razón, y que no puede ser el propósito de la humanidad que sólo unos pocos individuos alcancen el nivel de la razón en su pensamiento; por el contrario, estamos convencidos de que a través de nuestros esfuerzos se puede alcanzar la Edad de la Razón.

Que este libro te enriquezca e inspire.

Publicidad. Arrastra para seguir leyendo.

Ver el libro completo (en inglés) en EIR News Service.

 

LaRouche: El control de la población es un ‘bebé de los Rockefeller’

 

Fuente:

Lyndon LaRouche: There Are No Limits to Growth; Introducción de Helga Zepp-LaRouche, fundadora del Club por la Vida.

 

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