Estas dos interpretaciones aparentemente antagónicas sobre la transición geopolítica que atraviesa el mundo, coinciden en que el trasfondo de dicha transición es financiero. Como son narrativas contradictorias, vale la pena compararlas, pues ayudan a comprender la paradoja existencial de los EE.UU. y de Donald Trump. Un informe de la inteligencia rusa ha hecho referencia al gobierno militar que Trump está estableciendo para gobernar los Estados Unidos bajo un estado de ley marcial. Según Sorcha Faal, QAnon es el General Mark Milley, quien habría sido respaldado por Trump para tomar el control del ejército y combatir al régimen izquierdista-socialista del Estado Profundo. Pero no para liberar a la humanidad ni para acabar con la élite illuminati, sino para consolidar la transición a un nuevo modelo financiero y asegurarse un papel protagónico en el nuevo orden mundial. El autor y ex político estadounidense, David Stockman, abordó esa paradoja en los siguientes términos: “No se puede construir el imperio y drenar el Pantano al mismo tiempo, pues el pantano es en gran parte el fruto del imperio. Y esa es también la razón por la que Trump está cayendo rápidamente. De hecho, el presupuesto de seguridad nacional de $800 mil millones del Imperio es lo que alimenta al vasto complejo de proveedores de armas, los contratistas de inteligencia, los burócratas de seguridad nacional, las ONGs, los think tanks, los lobbies de K-street, las llamadas firmas de “ley” y los chantajistas de toda índole. Es lo que explica la prosperidad indecorosa y mal recibida de la Ciudad Imperial. Ya he demostrado que un verdadero presupuesto de defensa de la seguridad nacional costaría alrededor de $250 mil millones por año más unos $10 mil millones más para mantener un Departamento de Estado que se ocupe de sus propios asuntos. Por lo que esa diferencia abismal de $500 mil millones es la que da origen a las fuerzas que no solo frustran el deseo de Trump de drenar el pantano, sino que, en realidad, le dan la posibilidad de profundizar sus aguas salobres.” La semana pasada, el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, dijo que en esta transición Donald J. Trump “no está abandonando el liderazgo mundial, sino que está reformando el sistema posterior a la Segunda Guerra Mundial sobre la base de estados soberanos, y no de instituciones multilaterales.” El control illuminati a través de la red de control corporativo global está demostrado científicamente, y hasta el propio insider illuminati Leo Zagami ha reconocido que estas instituciones globalistas “están dirigidas por los escolásticos elitistas Illuminati y sus malvados ‘Think Tanks’ y manipuladores del Nuevo Orden Mundial, como el Club Bilderberg.” No obstante, la contradicción en la que ha caído el doble discurso de Pompeo es que para justificar la “limpieza” del mundo regido por las corporaciones illuminati, los EE.UU. se empeñan en culpar a actores como Rusia, China e Irán, que han sido objetivos militares del sistema al que Pompeo dice estar combatiendo, y que han mostrado estar verdaderamente dispuestos a separarse del régimen corporativo saliendo del petrodólar, que es la base del sistema financiero illuminati. Países del BRICS, como Rusia, China e India, que también pelean contra el régimen financiero global que apoya el viejo régimen estadounidense, están saliendo de la economía del petrodólar y preparándose para “abastecer al mundo con suficientes alimentos en caso de que los EE.UU. no puedan hacerlo durante el caos que se aproxima.” Por eso es que el Centro de Investigación Global Research escribe que el discurso de Mike Pompeo es engañoso y en realidad busca “revitalizar el nuevo extremismo de los Bush en el orden mundial, cuya característica definitoria son las guerras de agresión sin fin.” Según Pompeo, el nuevo proyecto de los EE.UU. para el mundo “requerirá la restauración real, no pretendida, del orden liberal entre las naciones. Requerirá un EE.UU. asertivo y un liderazgo no solo de dicho país sino también de las democracias de todo el mundo.” Pero como apunta Global Research, si nos adscribimos a la experiencia de la historia, lo más seguro es que el “nuevo orden liberal” sea sólo el lenguaje en código para que los EE.UU. sigan buscando un dominio mundial sin desafíos, exigiendo que todas las naciones se esfuercen a su voluntad. Benjamín Fulford coincide con esto cuando escribe quees evidente que las soluciones propuestas por Pompeo, en el sentido de imitar lo que Trump está haciendo en los EE.UU. y reafirmar el poder de los estados-nación y del liderazgo de los EE.UU., no estuvieron a la altura cuando se trató de ofrecer soluciones a los problemas que enfrentan el mundo occidental y el planeta en su conjunto. No mencionó, por ejemplo, que el sistema financiero actual, controlado por unas pocas familias mestizas, ha devastado a la clase media en el G7 y ha creado enormes brechas entre los ricos y el resto incluso en lugares como China. La situación es ahora tal que el 0.1% de la población controla más riqueza que el 90% de la población, y aún así Pompeo no propuso un reinicio o jubileo para corregir la situación.” Para entender esta grave contradicción, es oportuno recordar las afirmaciones que hizo el coronel de contrainteligencia ruso Daniel Estulin, en 2017: “Donald Trump representa el más reciente y desesperado intento de una parte de los círculos de la élite global para sobrevivir al armagedón económico. Los Rothschild manejan a Trump. Y detrás de los Rothschild están: la nobleza negra, la vieja aristocracia europea, otomana, austrohúngara, y el imperio británico. Ellos no quieren extinguirse, simplemente les urge encontrar un sistema que pueda reemplazar al capitalismo disfuncional, y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca es el primer paso hacia un nuevo orden mundial.” Los editores del medio de comunicación de patriotas y veteranos de guerra de los EE.UU., Veteran’s Today, también han sintetizado la situación del siguiente modo: “Trump ‘trabaja para los judíos’ o, más bien, para las familias bancarias del Estado Profundo que han gobernado Occidente desde el siglo XVII. Para quienes prestan atención, todo lo que hace apunta en esa dirección.”

 

drenar el pantano

Donald Trump: ¿Cómo drenar el pantano que le creó a él?

Inteligencia rusa dice que QAnon es el general Mark Milley

Un informe reciente de la insider de la inteligencia rusa, Sorcha Faal, hizo referencia al gobierno militar que Trump está estableciendo para gobernar los Estados Unidos bajo un estado de ley marcial. Este proceso, dice la fuente rusa, ha sido un iniciado por una misteriosa y secreta organización de inteligencia militar estadounidense llamada “QAnon”.

El asesor y director de comunicaciones de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci, ha dicho a los simpatizantes de Trump que “cuando descubran quién es (QAnon), no lo van a creer”, pero los analistas de inteligencia rusos ya saben la identidad del misterioso “Q.” Según Sorcha Faal, QAnon es el General Mark Milley, jefe de todo el Ejército de los EE.UU., quien ha sido respaldado por Trump para tomar el control del ejército de los EE.UU.

“Somos los únicos militares en el mundo que no prestan juramento a un rey, a una reina, a una dictadora, o a un presidente. No prestamos juramento a un país. No hacemos un juramento a una tribu o un pedazo de tierra. La esencia misma del Ejército es que estamos comprometidos con ustedes, los ciudadanos. Estamos dispuestos a morir, a dar nuestra vida, por una idea .”

Según Sorcha Faal, la “idea” del General Mark Milley sobre la necesidad de defender a los ciudadanos de EE.UU. surgió cuando ante una de las peores amenazas en su historia, en 2009, cuando el régimen izquierdista-socialista de Obama-Clinton tomó el poder y rápidamente diezmó a todo el ejército de los EE.UU. hasta el punto de hacerlo “marginalmente capaz” de defender a su nación.

El Dr. Jerome Corsi y había había revelado hace tiempo que un grupo de generales le dijo que Trump había sido reclutado por una misteriosa y secreta unidad de inteligencia militar de los EE.UU. llamada “QAnon” para postularse en la Elección Presidencial de 2016, y posteriormente ayudar a eliminar a los funcionarios corruptos del “Estado Profundo” de las posiciones de poder.

El poder inconfundible de “QAnon” quedó plasmado en los medios de comunicación cuando incluso a la izquierda Time Magazine se vio obligada a nombrar a “Q” como una de las 25 “personas” más influyentes en internet para 2018.

 

Trump no puede drenar el pantano y apoyar al Imperio: son lo mismo

En un artículo reciente publicado en Russia Insider, el autor y ex político estadounidense, David Stockman, advierte que “no se puede construir el imperio y drenar el Pantano al mismo tiempo, pues el pantano es en gran parte el fruto del imperio. Y esa es también la razón por la que Donald se está cayendo rápidamente.”

De hecho, es el presupuesto de seguridad nacional de $800 mil millones del Imperio el que alimenta al vasto complejo de proveedores de armas, los contratistas de inteligencia, los burócratas de seguridad nacional, las ONGs, los think tanks, los lobbies de K-street, las llamadas firmas de “ley” y los chantajistas de toda índole. Es lo que explica la prosperidad indecorosa y mal recibida de la Ciudad Imperial.

No hace falta decir que la prioridad número uno de estos habitantes del Imperio es mantener el tren de rodaje en movimiento. Esto se logra inventando y exagerando las amenazas a la seguridad nacional de los Estados Unidos y formulando misiones lejanas y mal concebidas diseñadas para extender y reforzar la hegemonía global de Washington.

Ya he demostrado que un verdadero presupuesto de defensa de la seguridad nacional consistiría en la tríada nuclear estratégica y las modestas fuerzas convencionales para defender la costa y el espacio aéreo de la nación; costaría alrededor de $250 mil millones por año más unos $10 mil millones más para un Departamento de Estado que se ocupa de sus propios asuntos.

Entonces, la diferencia de $500 mil millones es el costo fiscal del Imperio, que está empujando a los Estados Unidos hacia una inmensa crisis fiscal generacional. Pero también es una medida de la despensa gigante que llena el pantano con los proyectos y el trabajo ocupado de la hegemonía global de Washington.

De hecho, es la profundidad viciosa de esa bodega de $500 mil millones la que da origen a las fuerzas que no solo frustran el deseo de Donald de drenar el pantano, sino que, en realidad, le dan la posibilidad de profundizar sus aguas salobres.

Los editores del medio de comunicación de patriotas y veteranos de guerra de los EE.UU., Veteran’s Today, lo han sintetizado del siguiente modo:

“Trump ‘trabaja para los judíos’ o, más bien, para las familias bancarias del Estado Profundo que han gobernado Occidente desde el siglo XVII. Para quienes prestan atención, todo lo que hace apunta en esa dirección.”

 

Los Rothschild están detrás de Donald Trump

Tras ser galardonados en México con el Premio Internacional de Periodismo 2017, Alex Jones y Daniel Estulin dijeron lo siguiente en abril de 2017, durante una entrevista en InfoWars:

Daniel Estulin: Donald Trump representa el más reciente y desesperado intento de una parte de los cículos de la élite global para sobrevivir al armagedón económico. El enfrentamiento entre Trump y Clinton fue la pelea entre los representantes de dos estructuras supranacionales de poder mundial: los Rothschild —detrás de Trump— contra los Rockefeller —detrás de Clinton. Esto no quiere decir que la familia Rockefeller y la familia Rothschild representan el verdadero poder arriba de ellos… Los que soportan a Trump son los círculos financieros no-americanos centralizados en la ciudad de Londres, Hong Kong —centro mundial de lavado de dinero, drogas e inteligencia bajo control británico— los círculos que quedan del imperio británico, los Rothschild, la élite europea representada por la vieja aristocracia europea, la aristocracia austrohúngara, la nobleza otomana y la nobleza negra veneciana, y luego en menor medida, las agencias de inteligencia, etc. Pero son grandes grupos de personas, con mucho poder a lo largo de la historia.

Alex Jones: Dices que los Rothschild apoyan a Trump contra los Rockefeller. A mí me informaron fuentes de la comunidad de inteligencia, hace tres años, que pusiera atención a lo que los Rothschild iban a hacer, pues iban a tratar de regresar la riqueza a la gente, no porque sean buenos sino porque no quieren dar pie a una carnicería mundial.

Daniel Estulin: La situación actual es: el capitalismo está muerto, porque necesita mercados perpetuos para expandirse y los círculos de la élite tienen un problema. Les urge encontrar un sistema que pueda reemplazar al capitalismo disfuncional, y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca es el primer paso hacia un nuevo orden mundial.

 

Bancos rusos que se preparan para la desconexión de los sistemas de pago internacionales

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha advertido lo dramático de la situación mundial, diciendo que “el mundo en general se encuentra en un estado de transformación. Es una transformación muy poderosa y que evoluciona dinámicamente. Esta situación dramática se está desarrollando en todo el mundo, así como en nuestro destino.”

Es por eso que las naciones de todo el mundo se están preparando para lo que vendrá, agrega Sorcha Faal en su informe. La India, por ejemplo, acaba de deshacerse del dólar estadounidense en su comercio de petróleo con Irán, y con los los Emiratos Árabes Unidos, además que sus navíos de guerra ahora se han unido a los de Rusia.

Según el diario Vedomosti, el Banco Central envió cartas a las instituciones financieras rusas recomendando tomar medidas preventivas en caso de que los bancos socios, a través de los cuales trabajan con los sistemas de Visa y MasterCard, se vean obligados a suspender las operaciones.

Los banqueros rusos creen que el Banco Central trata de prepararse para posibles sanciones que podrían hacer que algunos bancos rusos se desconecten de Visa y Mastercard, como fue el caso en 2014-15.

En su carta, el Banco Central de Rusia recomienda que los bancos comerciales encuentren socios alternativos para sus sistemas de pago con tarjeta de crédito, concluyan un nuevo acuerdo y prueben la posibilidad de integración.

Asimismo, se ha visto al primer ministro ruso Medvedev advertir positivamente a otras naciones que esperan poder seguir recibiendo suministros vitales de alimentos provenientes de los EE.UU, una vez que esta nación se encuentre sumergida en el caos de la Ley Marical:

“Nuestro país está, como dicen, destinado por los cielos para alimentar a todo el planeta. Y vamos a tratar de hacer eso.” (Fuente: RT)

 

La eterna doble moral del Imperio estadounidense

La semana pasada, en un discurso histórico en Bruselas que tuvo lugar antes de una reunión de ministros de la OTAN, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, dijo que Donald J. Trump “no estaba abandonando el liderazgo mundial, sino que estaba reformando el sistema posterior a la Segunda Guerra Mundial sobre la base de estados soberanos, y no de instituciones multilaterales.” El control illuminati a través de la red de control corporativo global está demostrado científicamente, y hasta el propio insider illuminati Leo Zagami ha reconocido que estas instituciones globalistas “están dirigidas por los escolásticos elitistas Illuminati y sus malvados ‘Think Tanks’ y manipuladores del Nuevo Orden Mundial, como el Club Bilderberg.”

No obstante, la contradicción en la que ha caído el doble discurso de Pompeo es que para justificar la “limpieza” del mundo regido por corporaciones Illuminati, los EE.UU. se empeñan en culpar a actores como Rusia, China e Irán, que han sido objetivos militares del sistema al que Pompeo dice estar combatiendo, y que han mostrado estar verdaderamente dispuestos a separarse del régimen corporativo illuminati, saliendo del petrodólar, que es la base del sistema financiero illuminati.

En un artículo titulado “Nuevo Orden Mundial estadounidense 2.0.: Rusia y China como ‘obstaculos’ que atentan contra las ambiciones imperiales de Washington”, el Centro de Investigación Global Research, escribe que el discurso de Mike Pompeo en realidad “buscó revitalizar el nuevo extremismo de GHW Bush en el orden mundial, cuya característica definitoria son las guerras de agresión sin fin.”

La beligerancia estadounidense después de la disolución de la Rusia soviética en 1991 habla por sí misma, especialmente después del 11-S. Las guerras sin fin hacen furor en múltiples teatros contra naciones que no amenazan a nadie. En ese contexto, Rusia y China representan la última frontera de la resistencia contra los objetivos imperiales de Washington.

Los extremistas neoconservadores John Bolton y Mike Pompeo dirigen la agenda geopolítica del régimen de Trump. DLT les cedió la autoridad. Tan pronto estuvo en el cargo, fue cooptado para continuar con los negocios sucios de los Estados Unidos como de costumbre, incluida la hostilidad hacia Rusia que excede lo peor de las relaciones bilaterales durante la Guerra Fría.

El discurso de Pompeo reza que:

“Este proyecto requerirá la restauración real, no pretendida, del orden liberal entre las naciones. Requerirá una América asertiva y un liderazgo no solo de mi país sino también de las democracias de todo el mundo.”

Pero según Global Research, el “nuevo orden liberal” es el lenguaje en código para que los EE.UU. busquen un dominio mundial sin desafíos, exigiendo que todas las naciones se esfuercen a su voluntad, sean atentados contra el cambio de régimen, forzosamente por la guerra si fracasan las revoluciones de color, los golpes violentos, los asesinatos políticos y otros métodos.

 

 

Benjamín Fulford coincide en el sentido de que es evidente que las soluciones propuestas por Pompeo, en el sentido de imitar lo que Trump está haciendo en los EE.UU. y reafirmar el poder de los estados-nación y del liderazgo de los EE.UU., no estuvieron a la altura cuando se trató de ofrecer soluciones a los problemas que enfrentan el mundo occidental y el planeta en su conjunto.

No mencionó, por ejemplo, que el sistema financiero actual, controlado por unas pocas familias mestizas, ha devastado a la clase media en el G7 y ha creado enormes brechas entre los ricos y el resto incluso en lugares como China. La situación es ahora tal que el 0.1% de la población controla más riqueza que el 90% de la población, y aún así Pompeo no propuso un reinicio o jubileo para corregir la situación.

 

SWIFT, el gran protagonista en la guerra secreta de la élite mundial

 

Trump es una creación de los Rothschild y parte de una guerra secreta al interior de la élite global

 

Fuentes:

Sorcha Faal — Putin Warns Nation To Prepare After Trump Begins Formation Of Martial Law Military Government His Top Aide Hints Is Led By QAnon.

Global Research — US New World Order 2.0. Russia and China Constitute An “Obstacle” Which Undermines Washington’s Imperial Ambitions.

UAWIRE — Kremlin tells Russian banks to prepare for disconnection from international payment systems.

Russia Insider — Trump Can’t Drain the Swamp and Support the Empire – They’re the Same Thing.

Daniel Estulin — Trump es una creación de los Rothschild y parte de una guerra secreta al interior de la élite global.

Veterans Today — Brother Nathanael: Is Trump In Trouble?

 

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