La decisión de Trump de “retirar” a las tropas estadounidenses de Siria está siendo elogiada universalmente por todos, excepto por sus “profundos” enemigos, pero las cosas no son exactamente como parecen y las celebraciones pueden ser prematuras porque según diversos analistas este movimiento engañoso simplemente cambia la naturaleza de las guerras híbridas en Siria, Irán y Pakistán haciéndolas menos cinéticas pero igualmente peligrosas. En conjunto, mientras que la “retirada” de Estados Unidos de Siria es ciertamente una medida acogedora que, sin duda, hará mucho para avanzar en el estancado proceso de paz en el país devastado por la guerra, sin embargo, es una estrategia más astuta que apunta a avanzar en una amplia gama de intereses y en el trazado definitivo del nuevo orden mundial tripolar. Las guerras híbridas de Estados Unidos contra Siria, Irán y también Pakistán no se detendrán pronto, sino que están evolucionando en respuesta a las nuevas condiciones y tomando formas menos cinéticas que son aún más capaces de moldear eventos de manera creativa a favor de Estados Unidos, siempre que sus objetivos previstos no comprendan la naturaleza de las nuevas amenazas que enfrentan. En una lectura superficial y lineal, pierden los kurdos, Israel, las petromonarquías árabes del Golfo y sus aliados controlados por el Estado Profundo, mientras ganan Rusia, Turquía e Irán. Pero la interpretación es más profunda que eso, pues los yihadistas en realidad no salen perdiendo sino que, como la primera ley de la termodinámica, sólo se transforman y transmutan para aparecer en las fronteras de India y China: en la antigua Indo-China, hoy sudeste asiático. Como afirma el analista Alfredo Jaliffe: “Una cosa son los detalles significativos, y otra el Weltanschauung (Cosmogonía) y su Zeitgeist (Espíritu del tiempo) del nuevo orden tripolar por decantarse, que ForeignAffairs reduce en forma maniquea a la lucha de EU y China por el nuevo orden mundial del siglo XXI, sin tomar en cuenta, en forma anómala y rusófoba, al nuevo zar global del siglo XXI: Vladimir Putin, quien ya es el fiel de la balanza geoestratégica tripolar.” En este sentido, sostiene Thierry Meyssan, la retirada de las fuerzas militares de Estados Unidos presentes en Siria y Afganistán ‎y la dimisión del secretario de Defensa James Mattis son manifestaciones del cambio ‎radical del orden mundial. Estados Unidos ha perdido el primer lugar mundial en el ‎plano económico y también en el plano militar. Estados Unidos ahora se niega a ‎luchar solo por los intereses globalistas de la “finanza transnacional.” Las alianzas que ‎Estados Unidos encabezaba comenzarán a desmoronarse, sin que sus aliados ‎reconozcan por eso el ascenso de Rusia y China.

 

El cataclismo trumpiano

Según el geoestratega Alfredo Jaliffe, los casi dos años del mandato de Trump se condensaron en forma dramática con siete eventos seminales en una sola semana, del 13 al 21 de diciembre: votación del senado, el 13 de diciembre, para retirar al ejército estadounidense de Yemen; anunciación del retiro de tropas estadounidenses de Siria, el 19 de diciembre, la renuncia del secretario del Pentágono James Mattis el 20 de diciembre; el anuncio del retiro de siete mil soldados (del total de 14 mil empantanados en Afganistán), el 21 de diciembre; la abrupta caída de las acciones tecnológicas en la bolsa de Nueva York; el empecinamiento de Trump para construir el muro en la transfrontera de Texas y México; y  el cierre del Sistema Federal de Pagos por discordia de Trump con el Senado para el financiamiento del muro texano con México.

De los siete puntos, ha causado mayor furor la retirada de Siria –que, por cierto, fue promesa de campaña de Trump y que no pudo implementar debido a la oposición del complejo-militar-industrial y de los pugnaces tirios y troyanos del Congreso– y que ya estaba acordada desde la Cumbre del G 20 en Buenos Aires entre Trump y el sultán Erdogán y que concluyó con una llamada el 14 de diciembre cuando Trump le regala Siria a Erdogán: “Es tuya; me voy”. ¿A cambio de qué?

“En una lectura superficial y lineal, pierden los kurdos, Israel (según DebkaWeekly 21/12/18), las petromonarquías árabes del Golfo y sus aliados, mientras ganan Rusia, Turquía e Irán. Pero es más profundo que eso. Con todo mi respeto, los yihadistas no pierden sino que, como la primera ley de la termodinámica, sólo se transforman y transmutan para aparecer en las fronteras de India y China: en la antigua Indo-China, hoy sudeste asiático.”

Una cosa son los significativos detalles y otra es la el Weltanschauung (Cosmogonía) y su Zeitgeist (Espíritu del tiempo) del nuevo orden tripolar por decantarse, y que ForeignAffairs reduce en forma maniquea a la lucha de EU y China por el nuevo orden mundial del siglo XXI, sin tomar en cuenta, en forma anómala y rusófoba, al nuevo zar global del siglo XXI: Vlady Putin, quien ya es el fiel de la balanza geoestratégica tripolar.

 

La salida de Trump de Syria empujará el cambio del gobierno en Israel

En este sentido, las élites que controlan a Trump (Internacional negro, califato rojo otomano, corona británica, nobleza austrohúngara, nobleza negra, etc.) estarían sacrificando al régimen sionista israelí, como apuesta el coronel de contrainteligencia ruso, Daniel Estulin.

 

 

¿Cómo encaja esto con los proyectos de Rusia? Según Daniel Estulin, la alianza Moscú/3ra Roma está fuera de cuestionamiento, ya que Putin está perdiendo poder y el Vaticano está negociando con la Iglesia ortodoxa rusa. El escenario para una Rusia-3ª Orda es mucho más probable con China, Mongolia y Khazajstan. Y para que eso suceda, el liberalismo debe ser exterminado en Rusia.

 

 

En junio de 2018,  Estulin sugirió que la reorganización de las alianzas entre proyectos globales y repartición geopolítica quedaría definida en dos regiones económicas:

G1: EE.UU., imperio británico, Hong Kong, los Rothschild (Israel) y la aristocracia europea quedan en un mismo bando.

G2: En el otro bando queda el resto del mundo.

Además, por designio, China se quedaría con el Sudeste Asiático y a los americanos les entregarán América Latina, tal y como se definió en la Doctrina Monroe de 1823.

Pero este nuevo orden mundial o nueva repartición no debe entenderse como una repartición de países, sino como un nuevo sistema basado en regiones económicas, agrega Daniel Estulin.

 

 

Retirada de EE.UU. en Siria refleja la ruptura entre la Casa Blanca y el Pentágono

Nauman Sadiq, columnista y analista geopolítico de Islamabad sugiere que el anuncio de Donald Trump sobre la retirada de las tropas estadounidenses de Siria el miércoles, significa que se ha llegado a un acuerdo entre Washington y Ankara. De acuerdo con los términos del acuerdo, el gobierno de Erdogan liberó al pastor estadounidense Andrew Brunson el 12 de octubre, y también decidió no hacer públicas las grabaciones de audio del asesinato de Jamal Khashoggi, pues esto habría implicado a otro aliado de Estados Unidos, el príncipe heredero de la corona saudí Mohammad bin Salman, en el asesinato. A cambio, la administración Trump le dio luz verde a Ankara para montar una ofensiva en las áreas controladas por los kurdos en el norte de Siria y también decidió retirar 2.000 soldados estadounidenses del norte y el este de Siria.

 

¿Por qué Estados Unidos sale corriendo ‎ahora de Siria?‎

Según el analista militar Valentín Vasilescu, la fuerza aérea de Estados Unidos está condenada a la derrota si se enfrenta al ‎equipamiento antiaéreo ruso –el mejor del mundo– ahora en manos del Ejército Árabe ‎Sirio. Ante la posible humillación, su mejor opción ha sido la huida. Además, la historia se repite. En Irak, Estados Unidos había prometido a los kurdos que tendrían su propio Estado… y luego permitió que Saddam Hussein ‎los masacrara. Es lo mismo que Washington está haciendo ahora en Siria, donde ‎los kurdos creyeron que tendrían un Estado gracias al apoyo de Estados Unidos… que ‎ahora los deja solos frente a Turquía.

 

La renuncia de Mattis revela un chantaje sionista

La renuncia de James Mattis como Secretario de Defensa es necesaria y oportuna, afirma Robert Steele, del medio de comunicación de veteranos de guerra estadounidenses, Veterans Today. El Secretario de Defensa simplemente no “entiende” que las Coreas se unificarán, desnuclearizarán y desmilitarizarán; que la mayoría de las bases estadounidenses no en el extranjero se cerrarán a partir de Alemania, Italia y Japón; y que fueron los sionistas, no Irán, los que hicieron el bombardeo de los cuarteles de la marina de Beirut.

Al igual que muchos otros en Washington, James Mattis ha alcanzado los límites de sus capacidades y no está listo para el nuevo mundo valiente que incluirá un nuevo sistema financiero, la divulgación extraterrestre y la terminación del control mental, la geoingeniería y las bases militares subterráneas profundas (DUMB). Es probable que la Secretaría de la Defensa no haya sido informada completamente de esta situación.

 

Estados Unidos se niega a luchar por la ‎finanza transnacional

Sin embargo, contrariamente a lo que afirman los opositores de ‎Donald Trump, entre el general Mattis y el presidente Trump existe un sentimiento mutuo de ‎estima y la divergencia entre ellos no está relacionada con esas retiradas sino con la manera de ‎manejar sus consecuencias, afirma el analista Thierry Meyssan. Estados Unidos se halla ante una opción que marcará un punto ‎de ruptura y hará cambiar el mundo. ‎

En otras palabras, James Mattis no cuestiona la razón de la retirada de las tropas estadounidenses ‎de Afganistán y de Siria sino lo que probablemente vendrá después: la dislocación de las alianzas ‎alrededor de Estados Unidos y, en definitiva, el posible desmantelamiento de la OTAN. Para ‎el secretario de Defensa, Estados Unidos debe tranquilizar a sus aliados dándoles la impresión ‎de que sabe lo que hace y de que es el más fuerte. No importa que eso sea cierto o no, ‎lo importante es mantener a toda costa la cohesión entre los aliados.

Pero el presidente estima que la situación es demasiado peligrosa. Estados Unidos ya perdió su ‎primer lugar mundial en el plano económico, puesto que ahora ocupa China. Y también ‎ha perdido el primer lugar como potencia militar ya que ahora está detrás de Rusia. Así que ‎hay que dejar de ser el tuerto que guía a los ciegos y ocuparse, en primer lugar, de los ‎estadounidenses.

En este asunto, James Mattis actúa como militar. Sabe que una nación sin aliados está perdida de ‎antemano. Donald Trump piensa como empresario, hay que deshacerse de las filiales que dejan ‎pérdidas y que pueden acabar hundiendo toda la empresa.

 

¿Trump se retira de Siria para dar credibilidad a su lucha contra el Estado Profundo que financió al terrorismo desde EE.UU.?

 

Fuentes:

Andrew Korybko / Eurasia Future — Don’t Be Fooled, Trump’s “Withdrawal” From Syria Isn’t What It Seems.

Alfredo Jaliffe / La Jornada — Cataclismo trumpiano: retira tropas de Siria y Afganistán; renuncia del general James Mattis.

Daniel Estulin — Twitter.

Nauman Sadiq / Veterans Today — Syria Withdrawal: Rift between White House and Pentagon.

Valentin Vasilescu / Red Voltaire — ¿Por qué Estados Unidos sale corriendo ‎ahora de Siria?

Robert Steele / Veterans Today — Mattis Resignation Reveals Zionist Bribery.

Thierry Meyssan / Red Voltaire — Estados Unidos se niega a luchar por la ‎finanza transnacional.

 

Necesitamos tu ayuda...
La demanda de contenido de Mente Alternativa está creciendo, aunque las agencias y redes sociales siguen recortando nuestros ingresos y limitando el alcance de nuestras publicaciones a través de sus algoritmos de censura. Esto hace difícil que podamos continuar haciendo nuestro trabajo. Para mantenernos verdaderamente independientes, necesitamos tu ayuda. No vamos a colocar áreas de membresía en este sitio web, pues queremos que la información llegue a todas partes. Por favor considera hacer una donación. Para donar has click aquí.

banner bitcoin