Es posible que el planeta Tierra sea el “patio trasero” de alguien más, y que civilizaciones alienígenas ancestrales hayan habitado nuestro sistema solar antes de partir o extinguirse, mucho antes que nosotros. Así lo afirma el controvertido astrónomo Jason T. Wright, profesor de astronomía y astrofísica en Penn State y miembro del Centro para Exoplanetas y Mundos Habitables, en un artículo titulado “Especies tecnológicas previas”, publicado por la Universidad Cornell. En su estudio, Wright discute los orígenes y las posibles ubicaciones de indicios tecnológicos de especies indígenas anteriores que podrían haber surgido en la Tierra antigua o en otro cuerpo celeste, como por ejemplo en el “Venus pre-invernal” o en un “Marte húmedo.” En el caso de Venus, la llegada de su hibernación global y el potencial de repavimentación podrían haber borrado toda evidencia de su superficie. En el caso de la Tierra, la erosión y el movimiento tectónico de placas pueden haber borrado la mayoría de esa evidencia. Por ello es de esperarse que las rúbricas tecnológicas indígenas restantes sean extremadamente antiguas y de existir podrían encontrarse bajo las superficies de Marte y la Luna, o en el Sistema Solar exterior. La propuesta de Jason T. Wright se da en un momento en que investigadores divulgadores del movimiento del revisionismo histórico, como Graham Hancock y David Wilcock, están aceptando que hay suficiente evidencia para sostener la hipótesis de que ya había existido una antigua civilización avanzada antes de Sumeria. Además, lo que pensamos que es la historia de la civilización es en realidad una versión consensuada de la historia y hay registros de otra historia no oficial que sería la verdadera historia que las élites nos han ocultado. Esta verdad alternativa contempla que en la Tierra existió una civilización con mejor tecnología que la que tenemos hoy en día, que fue borrada por una gran catástrofe que inició hace 12.980 años y que indujo una glaciación de 1600 años en la Tierra. Después ocurrió una catástrofe más, y ambas catástrofes involucraron inundaciones masivas y la desaparición de las civilizaciones entonces existentes.

 

La ciencia no debe limitarse a la búsqueda de vida microbiana extraterrestre

Una de las principales preguntas abiertas de la astrobiología es si existe vida extinta en otras partes del Sistema Solar. Convencionalmente, la astrobiología se limita a buscar vida microbiana o, en el mejor de los casos, poco inteligente, a pesar de que artefactos tecnológicos podrían ser mucho más fáciles de encontrar.

Además, el trabajo de SETI en la búsqueda de artefactos alienígenas en el Sistema Solar normalmente supone que tales artefactos serían de origen extrasolar, aunque se sabe que la vida existió en el Sistema Solar, y en la Tierra, durante eones.

Wright advierte que la vida extraterrestre pudo haber excedido por mucho a nuestro representante más intelectualmente superior. Además, civilizaciones previas habrían dejado firmas tecnológicas distintivas mucho más fáciles de detectar y diferentes a la biofirmas que un ser “menor” habría dejado.

Especies autóctonas del Sistema Solar que actualmente están extintas o ausentes produjeron signos tecnológicos, quizá espaciales. La pregunta de por qué estas especies no están en este momento en el Sistema Solar es irrelevante y a la vez obvia. Y podrían haber desaparecido por eventos como algún cataclismo natural, el impacto de un asteroide, o algún fenómeno autoinfligido, como una catástrofe global climática.

 

Dónde buscar indicios de civilizaciones alienígenas ancestrales

El lugar más lógico para buscar estas firmas tecnológicas sería en la Tierra. Si bien es cierto que las placas tectónicas habrían “borrado” cualquier vestigio de civilización que vivió hace miles de millones de años, podría haber algunos fragmentos enterrados profundamente en la corteza que no han sido dañados por el tiempo o el impacto de asteroides. Puede que Venus ya no sea una opción viable, pues actualmente está pasando por un período de invernadero, que efectivamente ha limpiado la superficie de cualquier artefacto potencial.

También “es posible que los indicios técnicos indígenas restantes sean tan extremadamente antiguos que sólo podrían encontrarse bajo las superficies de Marte y la Luna, o en el sistema solar exterior”, señala Wright.

Wright sugiere que podría haber indicios espaciales muy antiguaos en el Cinturón de asteroides o en el Cinturón de Kuiper. Estos artefactos serían los restos de antiguas sondas, bases espaciales o incluso instalaciones industriales.

“En el caso de especies tecnológicas indígenas anteriores, los artefactos podrían haber tenido fines totalmente diferentes, como operaciones mineras de asteroides o asentamientos en otros planetas y lunas, y se esperaría que tales estructuras se encuentren abandonadas y en mal estado, especialmente si sus creadores están ausentes.”

Independientemente de si estas afirmaciones son ciertas, el documento de Wright ha intrigado a muchos expertos en el tema y ya hay discusiones sobre cómo explorar y verificar sus hipótesis.

La notoriedad de Wright comenzó a fines de 2015, cuando propuso que una “estrella parpadeante” que había estado desconcertando a los científicos durante años era en realidad evidencia de una megaestructura alienígena.

El origen secreto de la humanidad

La propuesta de Jason T. Wright se da en un momento en que investigadores divulgadores del movimiento del revisionismo histórico, como Graham Hancock y David Wilcock, están aceptando que hay suficiente evidencia para sostener la hipótesis de que ya había existido una antigua civilización avanzada antes de Sumeria. Además, lo que pensamos que es la historia de la civilización es en realidad una versión consensuada de la historia y hay registros de otra historia no oficial que sería la verdadera historia que las élites nos han ocultado. Esta verdad alternativa contempla que en la Tierra existió una civilización con mejor tecnología que la que tenemos hoy en día, que fue borrada por una gran catástrofe que inició hace 12.980 años y que indujo una glaciación de 1600 años en la Tierra. Después ocurrió una catástrofe más, y ambas catástrofes involucraron inundaciones masivas y la desaparición de las civilizaciones entonces existentes.

 

David Wilcock: El origen secreto de la humanidad con Graham Hancock

 

Nave / Satélite extraterrestre en la atmósfera: El ‘Caballero Negro’

Fuentes:

Cornell University Library / Jason T. Wright — Prior Indigenous Technological Species.

Natural News — Scientist believes advanced alien civilization inhabited our solar system long before humans came along.

Mente Alternativa — David Wilcock: El origen secreto de la humanidad con Graham Hancock.

 

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