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Los secretos de los Windsor (por Daniel Estulin). Se aproxima el cambio del poder en la casa de Windsor de la Reina Isabel II, pero no en favor del viejo príncipe Carlos de Inglaterra, es decir, el dragón rojo, sino en favor del nieto Guillermo, hijo de Diana Spencer y esposo de Kate Middleton, hija de una judía de la Familia Goldsmith: Carole Elizabeth Goldsmith. Spencer contra los Windsor, es la guerra entre los nuevos y viejos príncipes. Se trata de una cuestión de cómo Britania va a llevar a cabo la alianza bíblica a partir del cambio de época que se viene encima.

 

Buenas tardes, soy Daniel Estulin. Bienvenidos a mi podcast. Hoy es el podcast número 8 y yo quería hablar sobre el príncipe Enrique y Meghan, la Princesa Diana, la realeza británica y la Casa de Windsor. Previamente llamada Casa de Sajonia-Coburgo y Gotha, es la Casa Real del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, que fue renombrada el día 17 de julio de 1917 por el rey Jorge V en el transcurso de la Primera Guerra Mundial.

 

La conexión de la Casa de Windsor con las sociedades secretas, la nobleza negra y EEUU

La casa de Windsor no es sólo la reina, tampoco se trata solamente de la corona británica. Operan vía una vertiginosa variedad de sociedades secretas, en su mayoría interconectadas y entrelazadas. No quiero profundizar demasiado en este asunto aquí, ya que no es el tema del podcast, pero como punto de referencia quiero mencionar algunos de estos intereses entrelazados.

Por ejemplo, la inteligencia británica MI5 y MI6, el Orden de Johannes, la Sociedad Mont Pelerin, la Sociedad de Carpócrates, el Rito Escocés de la Masonería, la Mesa Redonda —que hoy se ha convertido en el Consejo de Relaciones Exteriores), que es parte del Instituto Real de Asuntos Internacionales (Chatham House) en Londres, una organización que surgió de una sociedad secreta creada por el magnate británico Cecil Rhodes para unir al mundo, comenzando con los dominios de habla inglesa bajo elitistas ilustrados como él. Por cierto, Cecil Rhodes era un empleado de los Rothschild.

Hasta su muerte, en 1990, el barón Harold Anthony Caccia fue el representante más importante del mundo de la Mesa Redonda. Si miramos su currículum vitae, el Barón Caccia nació en la India, fue diplomático embajador, estudió en el Trinity College, jugaba al tenis, cricket y rugby. O sea, nada extraordinario, supuestamente un burócrata cualquiera. Y sin embargo, los Caccia son una de las familias más antiguas de la nobleza negra y están interconectados con Chase Manhattan Bank, Orient Bank, Lombard Odier Bank, y National Westminster Bank.

La Mesa Redonda es el Imperio Británico. Este es el poder detrás del trono y fue en este mundo de intriga que llegaron Sarah Ferguson, Diana Spencer y finalmente Meghan Markle. Las primeras dos pensaron que podían tratar siglos de tradición y leyes no escritas de una manera frívola. Diana pagó su ignorancia con su vida, Fergie con el ostracismo político y social, algo que en la sociedad elitista británica es infinitamente peor que cualquier otro insulto. Más adelante hablaremos de Meghan Markle.

Hablando del poder detrás del trono, el rito escocés de la masonería es una de estas sociedades y es importante tenerlo en cuenta debido a su proximidad con la familia real británica. Edward, el duque de Kent, el primo de la reina Isabel segunda, es su gran maestro, lo que significa que tiene jurisdicción sobre el poderoso rito escocés en los Estados Unidos.

¿De donde viene el Rito Escocés? De la Orden de Prioridad de Sion (Priorato de Sion), mencionada en el libro El código da Vinci, de Dan Brown, como los supuestos protectores de la línea de sangre de Cristo. Aunque ha habido muchísimos intentos de desacreditar la Prioridad de Sion como una fantasía de Dan Brown, esta sociedad existe. Ellos son los creadores del Rito Escocés de la masonería. Por cierto, esta información proviene directamente del Museo Británico en Londres. ¿Queréis comprobarlo? Ahí está. La Prioridad de Sion selecciona su membresía del escalón superior del Rito Escocés y se convierten en miembros de bajo nivel de la Prioridad de Sion. Según ellos, forman parte del linaje de Jesucristo a través de la Casa de David, algo que también es el reclamo de la familia real británica.

Volvamos a la casa de Windsor. El príncipe Louis Mountbatten era el padre del Príncipe Felipe, esposo de la Reina Isabel II. Mountbatten es la versión en inglés de Battenberg, el título otorgado por el duque de Hesse a un plebeyo cuya hermana nació fuera de matrimonio.

El Príncipe Carlos es el hijo del Príncipe Felipe. Lo que pocos saben es que el Príncipe Carlos no es protestante. Él es un gnóstico. El papel del gnosticismo en la vida del Príncipe Carlos fue revelado en un libro de Jhon Dale: “El príncipe y lo Paranormal: El linaje psíquico de la Familia Real” (The Prince and the Paranormal: The Psychic Bloodline of the Royal Family). En su libro, Jhon Dale muestra que el gnosticismo juega un papel fundamental en las creencias espirituales del príncipe Carlos, que ha convertido a Gran Bretaña en la capital ocultista del mundo occidental.

El 2 de noviembre del año 1986, la respetada revista alemana Bild am Sonntag sugirió que Carlos renunciara a su reclamo al trono debido a sus prácticas y creencias. Se dice que el problema con que está luchando su madre, la reina Isabel II, es pasar por alto a Carlos y entregar el reinado de la casa de Windsor al primer hijo de Diana, Guillermo, el marido de Kate Middleton. Más de una vez el príncipe Carlos coqueteó con una crisis constitucional al expresar su opinión de que las religiones del mundo contienen una verdad relativa más que una verdad absoluta, lo cual es una calca de la producción de la psicología junguiana.

Las creencias del príncipe Carlos están en desacuerdo y constituyen una grave violación a la Ley de Instauración aprobada en 1701 a la que está obligada la Casa de Windsor. La Ley de Instauración es una ley que prohíbe a la monarquía llegar a un acuerdo con la Iglesia católica o violar las reglas de la Iglesia Anglicana y por lo tanto, la reina, como líder de Gran Bretaña y también su familia, están legalmente obligados a defender los principios del cristianismo. Una desviación de este acuerdo pondría en peligro a toda la casa de Windsor.

Me llama la atención que poco antes de morir, la princesa Diana, en una entrevista con el diario francés Le Monde, dijo fuera de cámara que Carlos, con sus propensiones místicas y sexuales, no era apto para convertirse en el rey. No tengo duda que este mensaje, o mejor dicho chantaje, tenía un recipiente: la reina Isabel II.

 

¿Con qué amenazó Diana Spencer a los Windsor?

Se dice que Diana ha sido víctima de los rituales del hijo de la Luna, de prácticas sexuales anormales. El resultado es que el Príncipe Guillermo es el hijo de la Luna que nació el solsticio del verano del 21 de junio de 1982, que además fue el mismo día del eclipse solar. Diana amenazó de hacerlo público y eso, sin duda alguna, habría sido una causa poderosa para matarla. No voy a entrar en el aspecto místico, ni oculto ni diabólico de la numerología secreta vinculada con el nacimiento del príncipe Guillermo, pero los interesados podéis encontrar muchísima información online.

Diana Spencer Stuart. A nivel heráldico, los Windsor, igual que los Romanov rusos, están varios peldaños por debajo de los Stuart. Diana de Gales era una Stuart. El padre de Diana era el décimo descendiente de Carlos I de la dinastía merovingia que pertenece a la rama sagrada de Benjamín. La dinastía Stuart fue una de las dinastías europeas más antiguas y fue la dinastía más prominente e influyente posterior a los merivingios.

Si miramos las circunstancias de su muerte, es difícil no pensar que ha sido una asesinato. Después de todo lo dicho y hecho, la inteligencia británica MI6 es el maestro histórico en deshacerse de aquellos que se han atrevido a amenazar a la monarquía desde los días del primer maestro espía Sir Francis Walsingham, la mano derecha de la Reina Isabel I. Los servicios secretos británicos (Secret Intelligence Service), más tarde rebautizado como MI6, son los segundos más viejos del mundo, solamente superados por la inteligencia del Vaticano, “Unio Sancto” (también conocida como “Santa Alleanza”, Alianza Sagrada” o L’Entità), creada en 1566 por los jesuitas.

El MI6 británico ha tenido una extraordinaria racha de éxitos al deshacerse de los presidentes estadounidenses que se negaron a cumplir la línea impuesta por el Instituto Real de Asuntos Internacionales, la sociedad secreta abierta que ha dicato la política estadounidense desde que los Estados Unidos se convirtieron en una nación.

Hablando de los presidentes estadounidenses asesinados —Abraham Lincoln, James A. Garfield, William McKinley y John F. Kennedy—, todos tienen un denominador común: Los cuatro presidentes fueron asesinados por orden de la oligarquía británica y llevados a cabo por la inteligencia británica, porque sus políticas estaban promoviendo los intereses de Estados Unidos en oposición estricta a las estratagemas geopolíticas británicas que se remontan a siglos atrás —de hecho, hasta la época de Adam Smith, y más tarde Lord Bertrand Russell.

 

La unión de Meghan y Enrique en el marco del colapso del orden mundial actual

Cambiemos de perspectiva. Meghan y Príncipe Enrique. A Meghan le eligió Enrique. Lo que a mí me llama la atención es que antes a Enrique solamente le gustaban las rubias. Por ejemplo, fijémonos en sus exnovias: Chelsy Davy —quizá su relación más seria antes de Meghan— fue rechazada por la alta sociedad británica debido al hecho de que ella era de Zimbabue y su padre era cercano al dictador Mugabe. Las otras novias son todas rubias: Astrid Harbord (una socialité), Caroline Flack (presentadora de X-Factor), Camila Romestrand (cantante noruega), Florence Brudenell (modelo), Cressida Bonas (actriz), Mollie King (cantante) y Ellie Goulding (estrella de pop). Y de repente, Enrique se casa con Meghan Markle, una mulata.

Hay dos series de televisión sobre la familia real que siguen muy de cerca los acontecimientos verdaderos y, además, a los que tenemos ojos y podemos ver, nos dan pistas sobre el futuro.

Una serie se llama Royals y la otra The Windsors. Este tipos de programas muchas veces nos enseñan el mundo verdadero y también el mundo paralelo. Por ejemplo, en la serie The Windsors, el nombre y el apellido de la novia del príncipe más joven (Kate Davis) están camuflados bajo una mezcla del nombre de Kathleen Midleton y el apellido de la ex novia de Enrique, Chelsy Davy.

La intriga en la serie es fascinante y deja mucho qué pensar. Por ejemplo, una parte del guión se trata sobre el hermano menor quien sospecha que el hermano mayor planea el asesinato de su padre para hacerse con el trono. Pero el hermano mayor resulta ser un personaje negativo, eliminando el poder del pueblo mediante la abolición del Parlamento y otorgando poder a la aristocracia o la élite a través de una especie de Mesa Redonda como el Rey Arturo. Pero entre esta élite hay un africano, ¿os suena?

Hay otro elemento que a mí también me llama mucho la atención. Activamente, en la serie, los Windsor están elaborando todas las alternativas y opciones para el desarrollo del sistema político bajo la monarquía. El Rey planteó un referéndum sobre la abolición de la monarquía, la abolición del gobierno representativo y el retorno al absolutismo. De hecho, el rey habla de un ingreso/regreso a la Edad Media. Es decir, ¿para qué tener algún tipo de sufragio, gobierno representativo y un Estado social con un rey y la aristocracia —duques y condes, es decir, la élite?

La realidad inglesa está cambiando rápidamente. El referéndum del Brexit como concepto, por ejemplo, no se contempla en la Constitución inglesa como una expresión directa de la voluntad del pueblo.

Ahora miremos desde la óptica conceptual, con el telón de fondo del colapso del orden mundial existente.

Hay dos escenarios para el desarrollo de la economía y la política estadounidense que pueden resumirse condicionalmente así:

  • Salvamos el sistema financiero mundial a expensas de la economía estadounidense (este es el plan de la élite banquero financista),
  • o salvamos a la economía estadounidense destruyendo el sistema financiero mundial (este el plan de los aislacionistas/industrialistas, cuya cara visible es Donald Trump).

El centro del sistema financiero es Londres, por mucho que nos quieren hacer creer que es Wall Street. Trump decidió salvar a Estados Unidos, que es lo que está haciendo. Por lo tanto, la elección de una mulata estadounidense (Meghan Markle) como la mujer de un príncipe inglés (el nieto de la Reina Isabel II), tiene un propósito: Es a Meghan a quien se le asigna la función de ser la responsable de los vínculos directos de comunicaciones de la Mancomunidad de Naciones post-Brexit y post-colapso. Repito, la lucha es entre los banqueros financistas liberales (parásitos de Wall Street) y los industrialistas por definir un nuevo patrón económico post-crisis. Y los liberales, cuyo modelo de crecimiento ilimitado en un planeta (Tierra) con espacio y recursos limitados, se encuentran en su lecho de muerte.

 

¿Cuándo empezó la lucha actual entre el capital financiero y los industrialistas?

Después de la quiebra del patrón oro en 1971, es decir, en la época de Richard Nixon. De hecho, Nixon es el último presidente no liberal-financista en los Estados Unidos, por lo que fue eliminado por el capital global. Después vinieron Ford, Reagan, Bush padre, Clinton, Bush hijo y Obama I. Digo Obama I, porque Donald Trump es la continuación de la política económica de Barack Obama en su segundo término. Pero se esto hablaré alguna otra vez.

Entonces, Ford, Reagan, Bush padre, Clinton, Bush hijo y Obama I, todos forman parte del grupo de los liberales banqueros financistas del modelo Bretton Woods de crecimiento ilimitado. Hillary Clinton, como una abogada, se hizo famosa en Watergate, que fue un golpe de Estado flagrante contra el presidente legítimo de los Estados Unidos. Hillary fue la locomotora de la carrera de Bill Clinton hasta la cima del Olimpo político, es decir, la Casa Blanca. Y comenzó el servicio del capital financiero, o mejor dicho, las consecuencias del dominio político del capital financiero actual.

El Príncipe Enrique es amigo de Barack Obama. De hecho, lo entrevistó. Contrariamente al protocolo, le invitó a su boda. Obama no asistió, pero fue invitado de Enrique.

Meghan Markle se enfrentó activamente a Trump en el año 2016 y 2017. Y su actividad política anterior contra los intereses de Trump, es decir, contra el grupo industrialista, está siendo borrada activamente de internet. Pero la gente a nivel del poder nunca olvida nada.

Recordemos que Nixon comenzó la transferencia de la industria china, destruyendo así a la clase de ingenieros de cuello blanco en Estados Unidos. ¿Quién era el secretario de Estado de Nixon? Henry Kissinger, un agente del Imperio Británico, tal y como él mismo lo reconoció en un discurso en Chatham House, en 1982, es decir, el Instituto Real de Asuntos Internacionales en Londres, es decir, la Mesa Redonda.

Kissinger era gran amigo del Barón Caccia (nobleza negra / imperio británico). Los vínculos de Kissinger con la élite liberal financista de Hollywood es muy bien conocida. Así que Kissinger resultó ser la clave en las operaciones de los liberales financistas. Hoy en día, Kissinger es el enlace entre los Rothschild, es decir, la corona británica (Proyecto global Nueva Jerusalén), el enlace con Rusia (Proyecto global Gran Eurasia) y también con China (Proyecto global Gran Datung —o Gran Unión).

El asesinato de Kennedy, en 1963, comenzó un golpe progresivo que culminó con la partida de Nixon bajo la amenaza del juicio político en 1974, lo que hoy llaman impeachment (incluso en español), como resultado de lo cual Estados Unidos, un estado nación, se convirtió en una Empresa Mundial S.A., es decir, una entidad controlada por poderes fácticos económicos y financieros con mucho más poder que cualquier gobierno en la Tierra. Y este concepto lo cerraron en la reunión del Club Bilderberg de 1968, en las afueras de Montreal, en Monte Blown, Canadá.

 

¿Por qué Hollywood está en contra de Trump?

Desde la caída de Nixon, Hollywood está del lado del capital financiero. Hollywood es la mayor industria de productos virtuales, es decir, los auténticos vendedores de humo. ¿Con quien se casó el Príncipe Enrique? Con Meghan Markle, el enlace entre Hollywood y capital financiero vía los Clinton y los Obama.

Markle y su marido, el Príncipe Enrique, se han convertido en un elemento clave de la lucha contra Trump y los intereses del Internacional Negro (tierra y sangre). Como ya he comentado muchas veces, Donald Trump es irrelevante como persona, pues él sólo es la cara visible de un proyecto global y ni siquiera representa los intereses de los Estados Unidos, sino los intereses de la vieja aristocracia europea, el Vaticano, los jesuitas, etcétera.

Os recuerdo que una de las teorías del asesinato de Diana hablaba justamente de sus vínculos cercanos con el Vaticano y Juan Pablo Segundo. Repito, aquí la lucha no es entre países, sino entre proyectos globales: Por un lado el Imperio Británico (Nueva Jerusalén) y Nueva York (Nueva Babilonia), que son los banqueros financistas, contra el Internacional Negro (Gran Europa). La élite no juega al ajedrez —ese es un cuento de niños. El juego de la élite es el juego de cartas bridge (el puente hacia el futuro), un juego de proyectos globales a escala planetaria en el que los liberales, es decir, Nueva York, solamente pueden jugar con Nueva Jerusalén, es decir, Londres, bajo presencia del reparto del Tercer Jugador que estabiliza el choque entre estos dos enemigos que hoy están obligados —por fuerza— a jugar juntos.

El Tercer Jugador jugador tiene que ser fuerte, o de lo contrario la confrontación no tendría sentido. ¿Quién puede ser? Solamente China, el Dragón Verde. Más adelante hablaremos del Dragón Verde.

Volvamos con la mulata en Hollywood (Meghan Markle). La victoria del clan afroamericano en Hollywood se evidencia por las metamorfosis con una nueva versión de la serie Dinastía 2017. La serie de los años 80, en la época de Reagan, marca el triunfo de los WASP, es decir, los blancos anglosajones protestantes.

La correcteza política y el multiculturalismo reina en la nueva serie. Por ejemplo, la esposa del personaje principal que se llama Blake Carrington, el petrolero multimillonario de una mujer rubia anglosajona de la serie de los años 80, se ha convertido en una sensual morena hispana o incluso una mulata. La actriz que la interpreta, Nathalie Kelley, es hija de madre peruana y padre argentino.

La serie es una arremetida flagrante contra Trump. Por ejemplo, al principio vemos material documental de la crónica de su familia y la hija de Fallon Carrington es la nueva versión de Ivanka Trump.

La boda del príncipe Enrique con una mujer unos años mayor que él, una actriz mulata divorciada, rompe los estereotipos establecidos. Meghan es una famosa activista de los derechos de las mujeres desde los once años de edad. Ella escribió cartas a la ONU como una niña y se hizo famosa mucho antes de su carrera como actriz.

Por cierto, la propia Diana fue la primera en romper estos moldes. Hace un año se reveló que por las venas de la princesa de Gales corría la sangre armenia e india. Los Spencer lo ocultaron cuidadosamente, pues su publicación antes de la boda de Diana y Carlos pondría fin a los intentos de las hijas del Conde Spencer de casarse.

Pero volvamos a Enrique y Meghan. Ellos representan el ala liberal financista en la lucha entre los aislacionistas británicos, es decir, los que ganaron el Brexit, y los proeuropeos que quieren quedarse en Europa.

Enrique y Meghan se van a vivir a Canadá, país colonia del Imperio Británico. ¿Quién es el nuevo gerente de Relaciones Públicas de Meghan y el Príncipe? Sara Latham, la ex-asesora principal de la campaña de Hillary Clinton en 2016, quien es una operadora política altamente capacitada y, sin duda para mí, un agente de inteligencia británica MI6.

De 1996 al año 2006, Sara Latham se desempeñó como asistente especial del jefe del gabinete durante el segundo mandato de Bill Clinton. Sara Latham tiene doble nacionalidad en Reino Unido y también los Estados Unidos. Es una de las pocas estadounidenses que ha servido como representante político en los gobiernos británicos y también estadounidenses. Dirigió la estrategia política ejecutiva de Barack Obama, Joe Biden —el actual candidato demócrata a la Casa Blanca— y también la campaña del presidente Clinton. Además, dirigió el proceso de selección de los vicepresidentes y la estrategia general de elecciones. También es conocida como la jefa del gabinete de John Podesta, el presidente de campaña de Hillary Clinton.

Podesta es uno de los asalariados de Washington más siniestros. De 1980 hasta 1991 dirigió el lobby de la Electronic Measuring Association, una asociación industrial pre-World Wide Web que representaba los intereses de empresas como Prodigy, Compuserve, Varos, Netscape y America Online. Todas estas empresas formaban parte del engranaje de la inteligencia americana.

Guillermo y Kate Middleton representan la rama tradicionalista del imperio. Enrique Meghan Markle, representan la rama liberal financista anti Trump. Hace unos siete meses yo comenté en mi videoblog la lucha entre los viejos y nuevos príncipes por el poder. Lo amplio ahora.

Uno de los símbolos heráldicos de las sociedades secretas reales británicas es la insignia real de Gales, que existiera entre el año 1953 y 2008 y que representaba a un dragón rodeado de las palabras “el dragón rojo inspira acción”. En 2008, el escudo de armas fue cambiado. En vez del dragón rojo aparecen cuatro guepardos, pero esta es una leyenda de cobertura. El verdadero símbolo ha sido y sigue siendo el dragón rojo. Un dragón es una imagen de una fuerza inimaginable.

Existe en Gran Bretaña un orden oculto del dragón verde. En el siglo XVI, la ideas de la orden estaban siendo desarrollados por el agente de la Reina Isabel I, John Dee. Dee era un mago cabalista de orden galés. El símbolo de Gales presente en su bandera es un dragón rojo sobre fondo blanco y verde. El trabajo principal de Dee fue la magia enochiana. Entre los siglos XIX y XX la magia enochiana se usaba dentro de las iniciaciones masónicas de la Orden Aurora Dorada.

Detrás de esta orden estaban los hijos del Sol, una perversa y bohemia caterva de hijos e hijas de la propia nobleza británica. Entre ellos se encontraba el príncipe de Gales, que después sería el rey Eduardo XVIII.

John Dee creó el concepto de la tierra verde, según el cual Britania debía crear un imperio nuevo sin los elementos bíblicos, uniendo dentro de la nueva Orden a América del Norte y Eurasia. De ahí viene la creación del meridiano de Greenwich.

En la política actual, es el proyecto de los cabalistas de el proyecto global Nueva Jerusalén, con sede en Londres, que se ve en el orden imperial de San Estanislao.

El proyecto de la Tierra Verde Greenland es enemigo natural de los Windsor. Al principio, el concepto de Tierra Verde iba a llevarse a cabo vía la línea dinástica de Isabel I Tudor con Iván IV Vasílievich (Iván el Terrible), uno de los zares más grandes de todos los tiempos de Rusia. La dinastía que gobernó Rusia durante veintiún generaciones y que son los únicos con derecho a sentarse en la mesa histórica del poder mundial. Gengis Kan e Iván IV compartían el concepto de la monarquía como una unión mística, mientras que la dinastía Románov, con su águila bizantina de doble cabeza, se convirtió en un búfer del Imperio Romano germánico contra los ataques de la gran Horda de Oriente.

En el mundo del ocultismo, los colores, números, fechas e imágenes nos ayudan a entender los acontecimientos a nivel conceptual y simbólico, pues forman parte del lenguaje de cobertura de la parte invisible del mundo conceptual que une la parte mística mágica con la parte política.

En el mundo místico chino existen nueve dragones. Estos dragones son los clanes militares. Cada uno tiene asignado un color, un número y un papel. El dragón verde significa el conocimiento oculto. Numéricamente es el número siete y representa la fuerza del inframundo, es decir, el mundo más allá. El dragón rojo es el número nueve y representa al dragón de las fuerzas que triunfan en la superficie de la Tierra. Simboliza el éxito y se relaciona con el rango de los ángeles guardianes.

 

¿Cómo se relaciona esto con la realidad política actual?

Se aproxima el cambio del poder en la casa de Windsor de la Reina Isabel II, pero no en favor del viejo príncipe Carlos de Inglaterra, es decir, el dragón rojo, sino en favor del nieto Guillermo, hijo de Diana Spencer y esposo de Kate Middleton, hija de una judía de la Familia Goldsmith: Carole Elizabeth Goldsmith.

Repito, el poder viene desde Isabel II directamente a su nieto Guillermo, el hijo de Diana Spencer Stuart. Spencer contra los Windsor, es la guerra entre los nuevos y viejos príncipes. Se trata de una cuestión de cómo Britania va a llevar a cabo la alianza bíblica a partir del cambio de época que se viene encima.

Daniel Estulin: El Orden oculto del Dragón Verde

Fuente:

Daniel Estulin / Ángel Metropolitano — Los secretos de los Windsor.

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