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Las economías occidentales se hunden en la vorágine; rechazan el salvavidas de la cooperación con China y Rusia

Por EIRNS

La estupidez estratégica tiene sus consecuencias. Con su campaña implacable por un enfrentamiento con Rusia por la expansión de la OTAN hacia Ucrania, y con China por la independencia de Taiwán, la casta financiera dominante que lleva las riendas del poder en Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea está desacoplando a Occidente de su única esperanza de supervivencia a largo plazo: una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo para superar la crisis actual de desintegración del sistema financiero transatlántico.

El gobierno ruso está respondiendo a la realidad que tiene ante sí. El ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, dio antier una extensa entrevista a la agencia noticiosa TASS en la que señaló sin rodeos: “Es objetivamente imposible mantener una conversación normal con el gobierno de Biden, que declara como uno de sus objetivos la derrota estratégica de nuestro país”. Agregó que “la Unión Europea desde Bruselas siguió los pasos de Estados Unidos y la OTAN para librar una guerra híbrida contra nosotros”, y “naturalmente, no habrá ‘negocios como de costumbre’ con tales contrapartes”. Lavrov saca la conclusión correspondiente: “Gracias a Dios, el mundo no es solo la Unión Europea para nosotros y tenemos muchos amigos y naciones afines en otros lunares”.

Rusia está demostrándolo en los hechos. El ministro de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Alexander Kozlov, anunció que las futuras prospecciones de gas naturales se realizarían principalmente en el este del país, para concentrarse en las exportaciones a China y otros países asiáticos. “No hay uno, sino más gasoductos en dirección este”, dijo. El ministro de Comercio, Denis Manturov, anunció igualmente que la capacidad de producción y exportación rusa de metales a escala mundial se reorientará ahora hacia China, Turquía, el Sudeste Asiático, Latinoamérica y África.

Mientras tanto, en el sector transatlántico lo único que crece es la especulación financiera, con un total de agregados financieros mundiales (el 80% de los cuales son apuestas en derivados financieros respaldados por una nula actividad económica real) que se acerca a los $2 billones de dólares. Estas obligaciones financieras simplemente no se pueden pagar; sin embargo, para mantener esta burbuja financiera en marcha, en los últimos 50 años la economía física real ha sido saqueada hasta los huesos. El resultado, como advirtió Lyndon LaRouche durante décadas, ha sido la caída en picada de la densidad de población relativa potencial, con consecuencias predecibles: guerras, desplome del nivel de vida, pandemias, devastación por las drogas, y en última instancia la reducción total de la población.

 

Cómo llegamos a esto: Guerras, colapso económico, Covid, Reseteo y Nuevo Trato Verde

 

Nomás vean hoy a Estados Unidos, donde la esperanza de vida ha caído en solo dos años de 78,8 años a 76,4 años. Esta ritmo de colapso no había ocurrido en 100 años en este país.

Como advirtió Lyndon LaRouche hace casi 40 años, en su obra maestra de junio de 1983, No hay límites para el crecimiento:

“En el momento en que la densidad de población relativa potencial de la sociedad cae por debajo de la densidad de población de la población existente, entran los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. El hambre fomenta conflictos desesperados. La guerra y las conmociones civiles sangrientas empeoran las condiciones de hambruna. La población asolada por la hambruna se vuelve criadora de enfermedades, que se convierten en epidemias y pandemias, como ocurrió en la Europa de principios del siglo 14. La desintegración de la agricultura y de las instituciones higiénicas favorece las erupciones de plagas. La sociedad es conquistada, se derrumba o cambia de rumbo de manera abrupta”.

Ese cambio abrupto necesario lo está trazando el movimiento LaRouche, dirigido por la fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche. Como parte de la campaña del Instituto Schiller por una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo, Zepp-LaRouche, en compañía de varios otros dirigentes políticos y sociales de todo el mundo, han dirigido una carta abierta al Papa Francisco, en apoyo de su ofrecimiento para que el Vaticano sirva de sede para las negociaciones entre todas las partes en el conflicto de Ucrania, sin condiciones previas. Esa carta establece lo siguiente:

“Tenemos el propósito de convocar un ‘Cuarto seminario de dirigentes políticos y sociales del mundo para detener el peligro de guerra nuclear” a principios de 2023, con el fin de fortalecer este impulso por la paz y detener el peligro de guerra nuclear, y extenderemos una invitación a un representante del Vaticano para que asista”.

 

Lyndon LaRouche: No hay límites para el crecimiento

 

Fuente:

EIRNS: Las economías occidentales se hunden en la vorágine; rechazan el salvavidas de la cooperación con China y Rusia. Editorial del 30 diciembre 2022.

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