La última crisis de la era moderna, ¿cuándo terminará y qué pasará después?

La última crisis de la era moderna. La crisis moderna es una crisis de disminución de la eficiencia del capital asociada con la imposibilidad de expandir los mercados que se han vuelto globales, explica Daniel Estulin en su más reciente videocast. Occidente y sus dogmas de que una economía de mercado es capaz de curarse a sí misma siempre se negaron a reconocer el punto muerto de la situación. Pero la semana pasada, en la reunión anual de banqueros centrales en, Jackson Hole, el secretario del tesoro estadounidense admitió que los planificadores centrales son impotentes ante los problemas macroeconómicos globales. La primera crisis de este tipo tuvo lugar al principio del siglo pasado, la segunda en los años 30, y la tercera ocurrió en los años 70. Todas esas crisis fueron superadas por la expansión de los mercados. Pero la crisis actual, ya no tiene esta oportunidad. Hoy toda la economía mundial está unida. Es un sistema global. Por lo tanto, la crisis actual es la última de la historia moderna. La crisis actual también será larga, tal vez dure un par de décadas. Y ¿qué viene después? Dicen que el paso del tiempo necesariamente debe ir acompañado del progreso, pero el progreso puede no llegar por mucho tiempo. Mientras tanto, el nivel de vida caerá en el mundo entero. Ahora, el que avisa no es traidor.

 

 

Los planificadores reconocen su impotencia en Jackson Hole

La semana pasada se celebró la reunión anual de Jackson Hole, el lugar de encuentro de los verdaderos pesos pesados de la economía y el Banco Mundial.

Los economistas están lidiando con un problema importante: ¿puede la banca central ser la herramienta principal de estabilización macroeconómica en el mundo industrial durante la próxima década?

El secretario del tesoro estadounidense, Lawrence Henry ‘Larry’ Summers, admitió que los planificadores centrales son impotentes ante los problemas macroeconómicos globales.

Las dos preguntas clave son: ¿Cuándo terminará la crisis, y qué pasará después?

 

Teoría de la crisis, marxismo y el fin del capitalismo

Cuando hablamos de la teoría de crisis, hablamos de los trabajos de Rosa Luxemburgo, y ella a su vez continuó la línea que vino de Carlos Marx y Adam Smith.

Su idea era que el desarrollo del capitalismo se basó en la profundización de la división del trabajo. Al mismo tiempo, el capitalismo requiere la expansión del mercado, y dado que la expansión del mercado al infinito es imposible porque el tamaño de la Tierra es limitado, el capitalismo como modelo es finito.

Adam Smith fue el primero en expresar esta idea, aunque de forma implícita, a finales del siglo XVIII. El siguiente que volvió esta idea fue Carlos Marx. Marx fue filósofo y abogado, y no economista como piensa mucha gente.

Marx notó algo de lo que no se percataron ni Adam Smith ni otras personas que estaban involucradas de investigación del campo económico. Y eso exactamente es que el capitalismo tiene su principio y también su fin. Y si es así, entonces surge la pregunta de ¿qué sigue después? Carlos Marx dedicó toda su vida a encontrar la respuesta a esta pregunta.

El concepto del mercado finito es algo que las personas mayores que vivieron la época soviética entienden muy bien.

En el siglo XX se construyó una enorme capa de ciencias sociales sobre el marxismo —materialismo histórico, economía política, sociología, etcétera. Todas ellas fueron escritas en un solo lenguaje filosófico y su significado se redujo a una tarea: cómo comprender y describir lo que está pasando a nivel de clases en el capitalismo, y después de que el capitalismo termina.

Para la burguesía (la clase capitalista), esa imagen del mundo no podría existir. Y a finales del siglo XIX decidieron formular una alternativa radical que demostraría que el marxismo es una enseñanza falsa.

Como alternativa a la economía política, inventaron la teoría de la economía donde el tema de la finitud del capitalismo era un tabú. Y para alejarse de la lógica de Adam Smith y Carlos Marx, cambiaron la estructura de la ciencia.

Si la economía política se construye de la macroeconomía a la microeconomía, entonces la teoría de la economía —por el contrario— se construye de la microeconomía a la macroeconomía, intentando deducir las leyes de toda la economía sobre la base del comportamiento humano y de la empresa.

Este es un enfoque equivocado. Por lo tanto, la “economía” que subyace a las doctrinas económicas occidentales, en principio no puede describir la crisis actual. Cuando digo en entrevistas y conferencias que Occidente carece de un lenguaje para explicar lo que está pasando, me refiero a este fenómeno.

 

La última crisis de la historia moderna

La crisis moderna es una crisis de disminución de la eficiencia del capital asociada con la imposibilidad de expandir los mercados que se han vuelto globales.

La primera crisis de este tipo fue al principio del siglo pasado. La segunda, en los años 30. Y la tercera en los años 70. Pero fueron superadas por la expansión de los mercados, y la crisis actual ya no tiene esta oportunidad.

Hoy toda la economía mundial está unida. Es un sistema global. Por lo tanto, la crisis actual es la última.

De ello se deduce que la política de Reaganomics… a partir del año 1981, condujo a un tremendo sobre-calentamiento de la economía y comenzó la estimulación artificial de la demanda.

Funcionó de la siguiente forma: Se otorgaron préstamos a la población, luego se redujo la tasa bancaria y se emitieron nuevos préstamos. La consecuencia fue un boom de consumo. Todos se acostumbraron a vivir a crédito.

Pero la hora de pagar las cuentas llega tarde o temprano. Y como resultado de la demanda estimulante se creó un fuerte desequilibrio estructural de la economía. Esto es obvio. Pero Occidente y sus dogmas de que una economía de mercado es capaz de curarse a sí misma se niegan a reconocer el punto muerto de la situación.

Por otro lado, muchas veces la gente confunde la muerte del modelo económico y la muerte del dólar estadounidense. Pero son dos cosas absolutamente distintas. Los expertos han “enterrado” al dólar repetidamente, pero mientras tanto el dólar está subiendo. Y la pregunta es ¿por qué?

Porque el dólar hoy en día es el activo más líquido. Pero después del colapso de la división actual del sistema laboral, la situación puede cambiar. Repito: el sistema de dólar mundial colapsará, pero esto no equivale a decir que el dólar colapsaría.

 

¿Cuánto durará la crisis?

Para comprender mejor el presente es útil sumergirse profundamente en el pasado lejano. Hay un ejemplo histórico muy hermoso sobre el suministro de agua en la antigua Roma.

A menudo hago la siguiente pregunta en mis conferencias: ¿Cuándo fueron construidas las alcantarillas en París? La respuesta correcta es los años 60 del siglo XIX.

Otra pregunta: ¿Había un sistema de alcantarillado en la Antigua Roma? La respuesta es sí, en cada hogar. En la Antigua Roma —la capital del imperio—, vivían un millón de personas, había fábricas y suministro de agua. Y después de su caída, durante 1500 años no existieron las alcantarillas en Europa.

¿Por qué ocurrió este retroceso del nivel de vida? Después de todo, es sorprendente que en la Europa medieval, por ejemplo, una ciudad de 20 mil personas era considerada “grande”; o que el rey francés Luis XIV se haya bañado sólo dos veces en su vida —la segunda vez fue la noche de su boda.

¿Cuál fue pues la base de la prosperidad de la Antigua Roma?

Respuesta: La segunda guerra púnica.

Los romanos ganaron a Aníbal y capturaron las minas de plata en España. Roma acuñó la moneda de plata y la distribuyó a sus ciudadanos. La prosperidad el poder de Roma se basó en el modelo de emisión. Y cuando las fuentes de plata terminaron, el poder de Roma también terminó. Pero al mismo tiempo comenzó la procesión triunfal del cristianismo, llamando a no valorar demasiado los bienes terrenales.

Creo que las analogías con el día de hoy son obvias. La muerte de la Roma moderna será igual de aterradora. Depende. La muerte del Imperio Romano duró 150 o casi 200 años. Dicen que el imperio romano murió en 476. Pero en realidad murió en el año 550, cuando murió la tecnología romana, es decir, los acueductos.

La crisis actual también será larga, tal vez dure un par de décadas. Dicen que el paso del tiempo necesariamente debe ir acompañado del progreso, pero el progreso puede no llegar por mucho tiempo. Mientras tanto, el nivel de vida caerá en el mundo entero. Ahora, el que avisa no es traidor.

 

Nuevo Fascismo Mundial: El Imperio Romano-Corporativo modernizado

 

Fuente:

Angel Metropolitano — El Rincón de Estulin 29.08.19.

Necesitamos tu ayuda...
La censura de las agencias de publicidad y las redes sociales sigue recortando nuestros ingresos. Esto nos está haciendo difícil continuar. Por favor considera hacer una donación. Para donar has click aquí.

logo donacion