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La lista de ‘terrorismo informativo’ de Kiev: La ‘OTAN Global’ ordena eliminar a los promotores de la paz

Por un equipo de investigación de EIR

27 de agosto de 2022 — Es necesaria una acción internacional rápida y decisiva para forzar el cierre del Centro para Contrarrestar la Desinformación (CCD) que responde al Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania (CNSD) y opera bajo sus órdenes. La lista negra emitida por el CCD el 14 de julio de 2022, en la que nombra a más de 70 destacados periodistas, académicos, políticos, militares y otros profesionales de 22 países, como “propagandistas del Kremlin”, es una lista de eliminación, y supone una grave amenaza a la seguridad personal de las personas que ahí se nombran.

 

Myrotvorets Foto de la periodista rusa Daria Dugina en la lista de la muerte de Myrotvorets, sobreimpresa con la palabra “liquidada”. Murió el 21 de agosto por la explosión de una bomba en su automóvil, cerca de e Moscú, al parecer colocada por un asesino ucraniano.

 

Executive Intelligence Review ha confirmado ahora que, al menos cuatro de estas personas señaladas por el CCD, están incluidas en la lista de “Criminales a eliminar” publicada por la banda abiertamente fascista “Myrotvorets” de Ucrania: la fundadora y líder del Instituto Schiller Helga Zepp-LaRouche; el portavoz del Instituto Schiller Harley Schlanger; el ex-funcionario de la CIA y activista contra la guerra, Ray McGovern, cofundador de Veteranos Profesionales de Inteligencia por la Cordura (VIPS, por sus siglas en inglés), quien también ha participado en varias conferencias del Instituto Schiller; y la ex-congresista estadounidense y precandidata presidencial demócrata Tulsi Gabbard. Ha trascendido que la lista de Myrotvorets ha acumulado cerca de 200.000 nombres desde que empezó en 2014, y dadas las dificultades para utilizar su motor de búsqueda, puede ser que otros nombres de la lista negra del CCD, se encuentren también en la lista de eliminación de los Myrotvorets.

Myrotvorets (que se traduce como “Pacificadores”) —cuyo historial de asesinatos sangrientos es bien conocido internacionalmente (ver el informe de EIR, en inglés, larouchepub. com/eiw/public/2022/eirv49n17-20220429/eirv49n17-20220429_061-neo_nazis_war_crimes _and_the_the.pdf ) y el artículo que acompaña a este en la misma edición de EIR)— se refiere al hecho de que el CCD señala a tres de las cuatro personas incluidas en su propia lista (Zepp-LaRouche, Schlanger y Gabbard) como su justificación para presentar la orden de su eliminación. En suma, dejan claro que el CCD es una de las “fuentes” que hacen la acusación, y luego Myrotvorets ordena la eliminación. Varias de las más de 70 personas que forman parte de la lista del CCD del 14 de julio, ya habían sido listadas individualmente (es decir, acusadas) meses antes por el CCD. Cada una de las cuatro arriba mencionadas (Zepp-LaRouche, Schlanger, McGovern y Gabbard) aparecieron después en la lista de Myrotvorets, cuando menos desde el 1º de junio de 2022.

La periodista rusa Daria Dugina — hija del controvertido filósofo “Euroasianista” y figura política Aleksandr Dugin— que fue asesinada en Moscú el 20 de agosto, estaba en la lista de eliminación de Myrotvorets. El embajador de Rusia ante las Naciones Unidas, Vassily Nebenzia informó al Consejo de Seguridad de la ONU el 23 de agosto, que las “autoridades competentes” de Rusia habían identificado que “el autor del atentado estaba afiliado al batallón nacionalista ‘Azov’” y mostró una foto de Dugina “del sitio web de los infames Pacificadores” (Myrotvorets), el cual, dijo, “se jactaron abiertamente de su asesinato , como pueden ver, la foto de Daria está tachada con la inscripción ‘liquidada’”.

 

Página de Vkontakte de Azov Miembros del neonazi Regimiento Azov, autoproclamados “guardianes de la paz”. El Centro para Contrarrestar la Desinformación sostiene que el Regimiento Azov es “el símbolo de la lucha ucraniana” para unificar a la sociedad ucraniana en torno “al odio a Rusia”.

Aquí tenemos un “Ministerio de la Verdad” owerlliano en la vida real. El Centro para Contrarrestar la Desinformación sostiene al abominable Regimiento Azov neonazi como “el símbolo de la lucha ucraniana” para unificar a la sociedad ucraniana en torno al “odio a Rusia”. Azov son los “pacificadores”, según profesan. Las personalidades internacionales que discutan las posibilidades de alcanzar un final rápido al conflicto entre Ucrania y Rusia, por medio de la diplomacia para buscar vías de negociación en vez de más armas, o que argumenten que Ucrania no puede ni debe aplastar militarmente a Rusia, o que expresen su preocupación de que los intentos de hacerlo podrían llevar a una guerra nuclear global y al fin de la especie humana, son culpables de “crímenes de guerra” y merecen su eliminación, escribe el CCD. Tales “propagandistas del Kremlin” deben ser declarados “terroristas de la información” y encarar sanciones internacionales y juicios como criminales de guerra, exige el CCD.

Aunque el CCD opera bajo la tutela de la Oficina de la Presidencia, no es el “Ministerio de la Verdad” de Ucrania; es, más bien, de la OTAN Global. El CCD es una creación completamente propia de los gobiernos de Estados Unidos del Reino Unido y de la alianza de la OTAN (con la Unión Europea dócilmente a remolque). El CCD fue establecido a instigación de ellos. Está financiado y estrechamente asesorado por el Departamento de Estado de EU, la inteligencia británica y la OTAN, a cada paso que da.

La responsabilidad por los atentados del CCD y Myrotvorets, tanto los que han ocurrido como los que amenazan con llevar a cabo, descansa directamente en esos patrocinadores internacionales, incluyendo a los miembros del Congreso estadounidense que voten a favor de seguir financiando la operación del CCD.

Frente a la presión y escrutinio internacional, en algún momento del 11 de agosto, el CCD eliminó la lista negra de su sitio web oficial. Se eliminaron las pistas, pero no la operación. La lista negra principal aún sigue publicada en el sitio en ucraniano del CCD en Telegram, y desde el 12 de agosto, el CCD ha acusado a dos periodistas extranjeros más como “apologistas del Kremlin” en su canal de Telegram (al estadounidense Ben Swann y al italiano Dominico Quirico).

El mundo no está aceptando la narrativa de la OTAN Global sobre quién es democrático y quién es dictatorial, y la operación de la lista negra del CCD tiene el propósito de establecer un precedente internacional para imponer un control dictatorial del pensamiento según el modelo nazi, a nivel mundial. Como mostramos a continuación, la lista negra del CCD se inició, en realidad, para poner en marcha una campaña internacional para prohibir la libertad de expresión y la búsqueda de la verdad como si fuese “terrorismo informativo” según el derecho internacional. Se trata de un intento de destrozar la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, con todo lo que ello implica.

El siguiente resumen sobre qué es el CCD, a quién responde, y cuál es su tarea, deja claro que clausurar al CCD y las operaciones relativas al Myrotvorets en Ucrania, es necesario para defender el derecho a la libertad de expresión en todas partes, y en particular, para encontrar una solución pacífica negociada a la crisis de Ucrania, antes de que desencadene una Tercera Guerra Mundial termonuclear.

 

Quienes buscan la paz son “la amenaza”

El 14 de julio, el CCD publicó una lista negra centralizada bajo el título de “Conferencistas que promueven narrativas en consonancia con la propaganda rusa”. El CCD había publicado ataques individuales sobre la mayoría de los mencionados en esta lista negra en su canal de Telegram en los meses que van desde el 24 de febrero, pero aquí se juntaron en una sola lista, publicada bajo la categoría de “Informes” en el sitio oficial.

Los analistas del CCD alegaron haber descubierto “más de un centenar… de extranjeros al servicio de la propaganda del Kremlin”, informó el CCD en su canal de Telegram en ucraniano dos días después. Cuando este servicio de noticias la revisó por primera vez el 25 de julio, la lista contenía 78 nombres, los cuales en algún momento posterior fue reducida a 72 sin ninguna explicación, lo cual plantea la pregunta: ¿hay otras personas que no se nombran en la lista pero si están acusadas?

Los primeros 31 nombres en la lista, con la fundadora del Instituto Schiller Helga Zepp-LaRouche justo delante, eran personas prominentes de diferentes nacionalidades, de diversas especialidades y puntos de vista, que lo que tenían en común es que habían hablado en una u otra de las cinco conferencias internacionales por internet organizadas por el Instituto Schiller en la primera mitad de 2022, sobre la urgencia de establecer una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo.[nota 1] Las conferencias proporcionaron un foro para el diálogo ente personas de distintas nacionalidades, sobre cómo hacer realidad esa nueva arquitectura internacional, en la que se relegaría la guerra, el conflicto y la pobreza al pasado oscuro de la humanidad, y en la que estarían representados los intereses de todas las naciones y pueblos.

Otros en la lista se distinguían también por hablar la verdad, rompiendo la “narrativa” opresora de la OTAN en Occidente con el objetivo de sostener la guerra contra Rusia hasta el último ucraniano.

CC/Academia Nacional del SBU La notoria reunión del 14 de julio de 2022, de una mesa redonda internacional sobre la lucha para “contrarrestar la desinformación”, en la que el director en funciones del CCD, Andrii Shapovalov, presentó su “lista de eliminación”. La reunión fue coauspiciada por la Academia Nacional del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), la ONG ligada al Departamento de Estado, Fondo de Investigación y Desarrollo Civil Global (CRDF Global, por sus siglas en inglés); y el “Grupo Nacional de Seguridad Cibernética” de Ucrania, esté último una operación conjunta de Reino Unido, Estados Unidos, la OTAN y otros.

 

 

En una declaración titulada “Extranjeros al servicio de la propaganda del Kremlin”, publicada en Pravda.com.ua el 29 de julio, el director en funciones del CCD, Andrii Shapovalov, se quejó de que:

Conferencistas simpatizantes del régimen de Putin han estado operando en los intereses del Kremlin, llevando regularmente narrativas de propaganda rusa a los medios europeos y estadounidenses, durante debates académicos y públicos.

Declaró que los oponentes más peligrosos son quienes,

bajo la guisa de una ‘visión alternativa de la guerra’… declaran el apoyo a Ucrania y condenan la agresión rusa, pero tratan de persuadir a Ucrania a iniciar ‘negociaciones’ y se oponen al suministro de armas a nuestro país. [Hablan de] una guerra sustituta entre la OTAN y Rusia, [y les preocupa] que el mundo está provocando a Putin con una guerra nuclear.

El CCD tiene que actuar, sostiene Shapovalov, porque

la conexión y afiliación de los comentaristas arriba mencionados de la Federación Rusa [sic] no son evidentes para muchos extranjeros. Esto puede llevar a engaño a los lectores y espectadores, y puede hacer que el público les perciba como objetivos e independientes.

 

Obligado” catalogar al “terrorismo informativo” como crimen de guerra

De acuerdo con su sitio web, el CCD tiene dos responsabilidades principales dentro del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania: “combatir el terrorismo informativo”, y coordinar esa tarea con las agencias (“socios”) internacionales. En la práctica, eso se traduce en que la tarea del CCD es señalar a los enemigos para las represalias, y coordinar con agencias extranjeras tales operaciones.

El 28 de marzo de 2022, el CCD publicó un documento (Terrorismo de información (cpd.gov.ua)) en el que define el “terrorismo informativo”, como “un crimen contra la humanidad cometido por medio de instrumentos que afectan a la conciencia”. Su propuesta es sorprendente: establecer el precedente de que cualquiera que ejerza su derecho a la libertad de expresión y pensamiento bajo las condiciones del intento de los intereses financieros occidentales para establecer una OTAN Global como un único gobierno mundial, pueda ser juzgado como “terrorista”.

El CCD expone su intención explícitamente en su introducción a la declaración del 28 de marzo sobre “Terrorismo informativo”. Declaran que:

Habiendo unido fuerzas con el Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania y sus socios internacionales, [el CCD] está tomando la iniciativa para establecer este término en la práctica internacional.

El “terrorismo informativo”, afirman al comienzo, es “un crimen contra la humanidad”. Concluye en que el CCD “pide a la comunidad internacional unirse para hacer frente al terrorismo informativo” y concreta cuatro medidas a tomar:

  1. “La comunidad internacional debe reconocer oficialmente al terrorismo informativo y declarar a Rusia como un Estado infoterrorista. El terrorismo informativo debe igualarse al terrorismo real y requiere de las medidas apropiadas para contrarrestarlo”.
  2. Cualquiera que esté asociado de cualquier manera con el “terror informativo”, ya sean “editores, camarógrafos, escritores, presentadores, etc.” deberán ser tratados como “terroristas informativos”.
  3. La financiación, ya sea implícita o explícitamente, de actos de terrorismo informativo “deberá prohibirse tanto por las leyes internacionales como nacionales”, y a quienes se les sorprenda haciéndolo deberán ser tratados “como cómplices de terroristas informativos”. El CCD no explica qué quiere decir con “financiación implícita”.
  4. “En conformidad con esto, es obligatorio designar una lista de individuos patrocinadores del terrorismo informativo (empresas, personas jurídicas o físicas, organizaciones públicas, etc.) y Estados patrocinadores del terrorismo informativo)… para más sanciones”. Se pone como ejemplo la lista que tiene Estados Unidos de los Estados Patrocinadores de Terrorismo.

Establecer un Precedente Internacional

El CCD había estado señalando a gente pensante durante meses. Al designar una lista negra, como lo hizo el 14 de julio, el CCD y sus patrocinadores internacionales pretendían “establecer este término, terrorismo informativo, en la práctica internacional”.

El 14 de julio, el día que se publicó la lista negra, el director en funciones del CCD, Shapovalov, presentó este plan a una mesa redonda internacional sobre “contrarrestar la desinformación” copatrocinada por el notorio Servicio de Seguridad (SBU) de la Academia Nacional de Ucrania y el mentado Fondo Civil de Investigación y Desarrollo-Global (CRDF-Global, por sus siglas en inglés) una organización vinculada al Departamento de Estado que se hace pasar por una “organización no gubernamental.” Otros dos copatrocinadores fueron una ONG cuyo nombre se traduce del ucraniano como la “Academia Internacional de Información” y el “Grupo de Seguridad Cibernética Nacional” de Ucrania, esta última una operación conjunta del Reino Unido, Estados Unidos, la OTAN, el CCD y otras agencias estatales ucranianas, como documentamos más adelante.

La mesa redonda del 14 de julio fue financiada por el Departamento de Estado, al parecer, la alcancía para casi todo lo relacionado con las operaciones de “contrarrestar la desinformación” en Ucrania. Desde el lado extranjero, participaron siete representantes de organismos extranjeros que controlan el CCD, comenzando por Matt Carey, subjefe del Equipo de Resiliencia del Sector Gubernamental del Centro Nacional de Seguridad Cibernética del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno de Gran Bretaña (GCHQ, por sus siglas en inglés); dos representantes del cuartel general de la División de Diplomacia Pública de la OTAN en Bruselas, Beata Patašova y Larisa Latsko; dos cogerentes de CRDF-Global, Mykhailo Verych y Abigail Stow-Thurstone; y un miembro del equipo de Comunicación Estratégica de los Servicios Europeos de Asuntos Exteriores, Katarzyna Sumislawska.

Estas fueron las personas a las que Shapovalov presentó la propuesta sobre Terrorismo Informativo de la CCD. Según los breves informes sobre la mesa redonda publicados por el propia CCD y la Academia Nacional de Servicios de Seguridad de Ucrania, Shapovalov le dijo a los participantes que “las personas que difunden desinformación deliberadamente son terroristas de la información” sujetos a juicio como “criminales de guerra”. Ahí presionó para que se hicieran cambios en la legislación vigente, porque “los terroristas de la información deben saber que tendrán que responder ante la ley como criminales de guerra”.

¿Criminales de guerra? Las penas por crímenes de guerra varían, pero bajo el Código 18 § 2441 de Estados Unidos,

Cualquiera que, ya sea dentro o fuera de Estados Unidos, cometa un crimen de guerra, en cualquiera de las circunstancias descritas en el inciso (b), será multado bajo este título o encarcelado de por vida o algún término de años, o ambos, y si resulta en la muerte de la víctima, también estará sujeto a la pena de muerte.

Los otros oradores ucranianos hablaron en términos igualmente amenazantes contra la libertad de expresión. El director de la Academia SBU, Andriy Chernyak, instó a la discusión de “la base legal” necesaria para “combatir las falsificaciones”. Ihor Solovei, director del Centro de Comunicaciones Estratégicas y Seguridad de la Información del Ministerio de Cultura, pontificó a los participantes que combatir la desinformación requiere de más que vigilancia y comprobación de hechos; es obligatorio “bloquear el contenido hostil, luego crear contenido alternativo” y “educar a los medios”.

Ukrinform Institute of Mass Information Para Ihor Solovey, jefe del Centro para la Comunicación Estratégica y Seguridad Informativa de Ucrania, el combate a la desinformación requiere algo más que la vigilancia y la comprobación de los hechos; es obligado “bloquear los contenidos hostiles y luego crear contenidos alternativos” y “educar a los medios informativos”.

Solovei emitió una amenaza directa de violencia contra quienes rompan La narrativa, declarando que “todas las personas que trabajan en el campo de la propaganda rusa son tan criminales como los que andan en Ucrania con rifles de asalto”.

Oksana Dyhnich, la productora de televisión agresivamente antirrusa de Starlight News e ICTV (Ucrania), quien recibió en junio la Orden al Mérito en Tercer Grado, a manos del Presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, advirtió que “la guerra, incluida la guerra de la información, no se puede ganar con ‘guantes blancos’”.

Ucrania: un representante de la OTAN, también en la desinformación

Repítanlo tantas veces como quieran, pero la “democrática Ucrania independiente, soberana y próspera” que los funcionarios del Departamento de Estado alegan que Estados Unidos apoya, no ha existido desde el golpe de Maidán de 2014, instigado por la entonces subsecretaria de Estado para Asuntos Europeos y Eurasiáticos, Victoria Nuland. (La actual embajadora de Estados Unidos en Ucrania, Bridget Brink es una protegida de Nuland.)

La OTAN comenzó a dar forma a la “esfera informativa” de Ucrania en 1997, con el establecimiento de un Centro Nacional de Información y Documentación (NIDC, por sus siglas en inglés) en Kiev, tras la firma de la Carta de Asociación Distintiva OTAN-Ucrania de ese año.

Sin embargo, después del golpe de Maidán de 2014, las actividades de la OTAN en Ucrania en la esfera de la información despegaron, como se informa en una Hoja Técnica de la OTAN de 2015:

La OTAN asesora y financia actividades ucranianas en diplomacia pública, relaciones con los medios y comunicación estratégica, ayudando a mejorar la capacidad de Ucrania para contrarrestar la propaganda.

La firma de la Hoja de Ruta de la Asociación de Comunicación Estratégica OTAN-Ucrania en septiembre de 2015 fue un “hito” que colocó a la OTAN en posición de asesorar al gobierno para “colocar las comunicaciones estratégicas en el centro de una estrategia nacional”. Para diciembre de 2020, la directora del NIDC de Ucrania, Vineta Kleine (de Letonia), se jactó de que la OTAN “había estado fortaleciendo la resiliencia de Ucrania en respuesta a las campañas de desinformación”.

Al mismo tiempo, la OTAN y el Departamento de Estado comenzaron a afianzar el control sobre los medios ucranianos “para mejorar la capacidad de Ucrania para contrarrestar la propaganda”. La OTAN apoyó al Centro de Medios para Crisis y al periódico Kyiv Post sobre “informes de hechos”, mientras se capacitaba en comunicaciones a funcionarios gubernamentales y activistas de la sociedad civil. En 2018, la Agencia de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID, por sus siglas en inglés) inició un “Programa de Medios” en Ucrania para “empoderar a los medios locales”, al que el proyecto para “Contrarrestar la Desinformación” de la Fundación Nacional para la Democracia, creada por el Congreso de Estados Unidos, elogia como “la mayor actividad de desarrollo de medios en la historia de Ucrania.

El control práctico del gobierno de Estados Unidos sobre la seguridad cibernética e “informativa” de Ucrania se gestiona, públicamente al menos, por la Fundación-para la Investigación y Desarrollo Civil Global y su operación para “Contrarrestar la desinformación y la seguridad cibernética”. La historia del CRDF Global en Ucrania se remonta a 1997, cuando estableció su primera oficina fuera de Estados Unidos, en Kiev, para servir como su Centro de Eurasia y Europa del Este. En este momento, dondequiera que el gobierno ucraniano tiene una operación sobre “contrarrestar la desinformación y la seguridad cibernética”, pueden contar con encontrar al CRDF-Global sosteniendo su mano.

Aunque el CRDF-Global se autodenomina “una organización independiente sin fines de lucro”, es en gran medida “una organización patrocinada por el Estado”. Fundado por iniciativa del Congreso de los Estados Unidos, financiado inicialmente por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y el mega especulador global y legalizador de drogas George Soros (con una suma de $5 millones de dólares cada uno, según informó la Fundación Nacional para la Ciencia en septiembre de 1995), actualmente el CRDF-Global está financiado por el Departamento de Estado, el Departamento de Defensa, la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA) del Departamento de Defensa, el gobierno de Reino Unido y el Centro de Control y Contra la Proliferación de Armas del gobierno de Reino Unido, además del dinero de conocidas fundaciones “privadas”.

El personal y la directiva del CRDF-Global lo forman principalmente personas con largos antecedentes en el Complejo industrial militar de Estados Unidos. Su presidente, Ken Myers, ha sido el Director de la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa con más años de servicio y del Centro del Comando Estratégico para Combatir las Armas de Destrucción Masiva (de 2009 a 2016), antes de unirse a Arquitectos e Ingenieros del Pacífico (PAE, por sus siglas en inglés), uno de los más grandes contratistas del Departamento de Estado y del gobierno en Estados Unidos. (El gerente general Michael Dignam, más recientemente, dejó PAE por CRDF-Global).

El largo brazo de la inteligencia británica

En mayo de 2020, el CRDF-Global nombró a un ciudadano británico, Duncan Thomas, como su nuevo Director Regional de Europa y Eurasia. La calificación de Thomas para el trabajo incluía un período previo de “gestión de iniciativas de cambio estratégico” para los propios Agentes de la Corona de la Reina. (Para más información sobre los Agentes de la Corona, ver larouchepub. com/eiw/public/1997/eirv24n34-19970822/eirv24n34-19970822_010-crown_agents_the_ queens_managers.pdf)

La capitana de la Armada Real británica Karen McTear actualmente dirige la Oficina de Enlace de la OTAN en Ucrania, cargo que asumió en enero de 2022. Conoce bien el terreno ucraniano, habiendo servido durante casi tres años como agregada de defensa británica en la Ucrania post Maidán (de agosto de 2014 a junio de 2017). Su presentación en el foro de la celebración del 25 aniversario de la firma de la “Asociación Distintiva” de la OTAN con Ucrania (acto organizado por el Centro de Medios de Crisis de Ucrania, apoyado por la OTAN) el pasado 9 de julio, repasó la cooperación entre la OTAN y Ucrania “muy aumentada” que siguió al golpe de Maidán, incluido su papel en la configuración de “contrarrestar la desinformación”. [nota 2]

El Reino Unido se dispuso a convertirse en “el jefe de la Censura de Internet en el Mundo” mucho antes de la fase actual de la guerra real de la OTAN contra Rusia mediante Ucrania como sustituta. [nota 3] Las operaciones en este frente se intensificaron junto con la escalada de la OTAN de acciones provocadoras y hostiles contra Rusia en el período previo a la confrontación directa.

En marzo de 2020 se estableció la Unidad Contra la Desinformación (CDU) del Reino Unido, operando bajo el Departamento de Digital, Cultura, Medios y Deporte como un esfuerzo que abarca a todo el gobierno. Se centralizaron todas las capacidades de vigilancia y análisis del gobierno para “abordar los desafíos de la desinformación y la información errónea”. Entre sus operaciones se contaba la Brigada 77 del Ejército Británico, según le informó la ex ministra digital Caroline Dinenage al periódico estadounidense Político el 4 de abril de 2022. Esa brigada es la Unidad de Información de Guerra del ejército británico creada en 2015, que toma su nombre y símbolo de la notoria unidad de ese nombre durante la Segunda Guerra Mundial, a cargo del especialista en “terror contra terror” de la inteligencia militar británica, Orde Wingate.

La “desinformación” y las “noticias falsas” (fake news) estuvieron en la agenda de la visita oficial a Londres del Presidente Zelenski, el 7 y 8 de octubre de 2020, informó la agencia de noticias urcaniana UNIAN. En Londres, Zelenski se reunió con el Primer ministro Boris Johnson, firmó el primer Acuerdo de Asociación Estratégica entre el Reino Unido y Ucrania, se reunió con la “realeza” en el Palacio de Buckingham y celebró una reunión no anunciada con funcionarios del MI6 de la inteligencia británica. El único informe oficial sobre la reunión del MI6 vino del propio Zelenski, días después de que se filtrara la noticia de la reunión. Zelenski informó que la reunión había tenido lugar en la oficina del MI6, duró dos horas, y uno de los temas discutidos fue contrarrestar la desinformación y las noticias falsas. El resto, dijo, fueron “asuntos de Estado”, y no se podía hablar de eso.[nota 4]

El Reino Unido se aseguró de incluir la cooperación en seguridad cibernética y de “impulsar las comunicaciones estratégicas para contrarrestar la desinformación” como un punto importante de la agenda en el “Memorándum Trilateral de Cooperación” que los Ministros de Relaciones Exteriores de Polonia, Ucrania y el Reino Unido acordaron hacer en su reunión del 17 de febrero de 2022.

En esas mismas semanas antes de que comenzara la guerra armada, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico puso en marcha una nueva operación contra la desinformación dirigida específicamente a Rusia y Ucrania. Le dieron un nombre orwelliano, “Célula de Información Gubernamental”, y opera entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Mancomunidad y el Ministerio de Defensa; pero al parecer también cuenta con personal del Ministerio del Interior, la Oficina del Gabinete y el Departamento de Digital, Cultura, Medios y Deporte. Según un entusiasta informe del 20 de marzo en el diario británico The Telegraph:

Ministros y funcionarios ven el trabajo para contrarrestar la desinformación como un elemento vital del apoyo que Gran Bretaña está proporcionando a Ucrania…

El trabajo de rutina de la unidad consiste en identificar la desinformación rusa y tomar medidas para exponer dicho material como falso. Además de crear nuevos contenidos para difundir en línea, los funcionarios de la unidad asesoran a los departamentos gubernamentales, incluido el Número 10 de Downing Street [sede del Primer ministro] y embajadas y gobiernos en el extranjero. Se han distribuido informes GIC a unos 30 aliados de la OTAN y la UE, así como a Australia y Nueva Zelanda, que son miembros de la asociación de inteligencia “Cinco Ojos”. [nota 5]

Sitio web del Presidente de Ucrania En Londres, el 7 y 8 de octubre de 2020, el Presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se reunió con el entonces Primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, con quien firmó el primer Acuerdo de Asociación Estratégica entre Reino Unido y Ucrania, y tuvo una reunión no programada con funcionarios del MI6. Aquí, Johnson le da seguimiento a la reunión en Kiev, el 17 de julio de 2022.

Los brazos del pulpo de la inteligencia británica se coordinan juntos, aseguró el Secretario de Estado de Educación (y oficial de la Reserva del Ejército) James Cleverly a los parlamentarios el 25 de abril de 2022:

El Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad trabaja estrechamente con el gobierno de Ucrania para contrarrestar la desinformación rusa y coordina la actividad con la Unidad para Contrarrestar la Desinformación… y la Célula de Información Gubernamental.

Un mes antes, el propio director del GCHQ (la agencia de seguridad nacional británica), sir Jeremy Fleming, proclamó:

La operación de información del Presidente Zelenski ha demostrado ser extremadamente efectiva… Y es un mensaje respaldado por campañas de información en todo el mundo. En el Reino Unido, se centra en una nueva Célula de Información Gubernamental que identifica y contrarresta la desinformación del Kremlin dirigida al Reino Unido y a un público internacional. Reúne las habilidades de todo el gobierno para desafiar las narrativas falsas. [nota 6]

El origen de la CCD

Para el 2020, se había construido una densa red de proyectos para la caza de desinformación y para la “verificación de los hechos” en Ucrania a través de la financiación y el “asesoramiento” de estos gobiernos extranjeros. Ahora se necesitaban operaciones más centralizadas en el lado ucraniano para la escalada de la ofensiva contra Rusia.

El CRDF informó que a principios de 2021, la CRDF Global y el Centro Nacional Coordinador de Seguridad Cibernética (CNCSC) del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania (CNSD) “con el apoyo de la Oficina del Coordinador para la Asistencia A Europa y Eurasia del Departamento de Estado de Estados Unidos”, crearon el Grupo Nacional de Seguridad Cibernética” para que funcionara como “una plataforma de coordinación que une los recursos, las capacidades y competencias del CNSD y la CRDF Global, las organizaciones gubernamentales, los socios internacionales y el sector privado”.

Desde entonces, se han llevado a cabo trece reuniones del “Grupo de Seguridad Nacional”, financiadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos, a las que a veces asiste David Allen Schaefer, Coordinador Principal Adjunto de la embajada de Estados Unidos en Ucrania, todas coordinados por CRDF-Global. Poco después, se crearon otras dos agencias gubernamentales centradas específicamente en el aspecto de la “desinformación” de la seguridad cibernética.

Vineta Kleine, directora del Centro de Información y Documentación de la OTAN (NIDC, por sus siglas en inglés) en Ucrania, explicó en una entrevista del 1º de febrero de 2022 que:

Ucrania está a la vanguardia de la lucha contra la desinformación. Ucrania ha acumulado una experiencia y un conocimiento significativos en lo que respecta a la desinformación. En 2021, esta experiencia condujo a la creación [simultánea] de dos centros. [nota 7]

Uno fue el Centro de Comunicaciones Estratégicas y Seguridad de la Información, que opera desde el Ministerio de Cultura de Ucrania; el otro, el CCD del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa. Ambos se constituyeron en marzo de 2021.

La operación del Ministerio de Cultura tiene la tarea de iniciar operaciones de desinformación “contra Rusia” y coordinarlas con las redes de censura de la “sociedad civil”.

El CCD, sin embargo, es “una institución cerrada que no busca una cobertura mediática amplia de sus actividades”, especificó Kleine, la funcionaria de la OTAN en Kiev. Según Liubov Tsybulska, la primer jefe de la operación del Centro de Comunicación Estratégica y Seguridad de Información, del Ministerio de Cultura, el centro CCD fue diseñado desde el principio para ser “muy similar” en su función al Centro de Excelencia de Comunicaciones Estratégicas de la OTAN en Letonia.[nota 8]

Tsybulska fue entrevistada cuando era jefa del “Grupo de análisis de amenazas híbridas” del Centro de medios para la crisis de Ucrania financiado por los gobiernos extranjeros]

La tarea del CCD: denunciar a los objetivos a ser eliminados

El Centro para Contrarrestar la Desinformación se lanzó oficialmente el 6 de abril de 2021 en una reunión convocada por el jefe de la Oficina del Presidente, Andrii Yermak, y el secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, Oleksii Danilov, para presentarlo a “la comunidad internacional”. Estuvieron presentes los embajadores de los países del Grupo de los 7, Finlandia, Israel, y los jefes de las misiones de la Unión Europea y de la OTAN en Ucrania. La planificación oficial del centro comenzó un año antes, pero Yermak les dijo a los diplomáticos que la idea de crear el centro “se viene gestando desde 2014”. Hizo hincapié en que el CCD funcionará como “un centro internacional” coordinando con “socios extranjeros”.

Su inauguración no sorprendió a los representantes extranjeros presentes; muchos habían estado involucrados en su creación, como hemos mostrado anteriormente. Ucrania no era novata en las operaciones para “contrarrestar la desinformación”.

Andrii Shapovalov, el jefe en funciones del CCD desde agosto de 2021, fue más directo en una entrevista del 24 de febrero de 2022 con Informator.ua (en español: El Informante): el trabajo del CCD es preparar las posibles listas de eliminación contra los enemigos del Estado en el campo de la guerra de la información, para el infame Servicio de Seguridad de Ucrania, el SBU.

Shapovalov se jactó de que:

[El CCD identifica] las campañas de desinformación en las etapas iniciales…

Somos las personas que vemos los canales de televisión ucranianos y occidentales las 24 horas del día, los 7 días de la semana, vigilamos a las redes sociales y las páginas de internet, estudiamos la información en los canales de televisión sobre la propaganda de la Federación Rusa, leemos los canales de Telegram todos los días, realizamos análisis y pronósticos. Vemos la imagen completa de los medios de comunicación de Ucrania en todo el mundo e informamos al CDSN al respecto…

Entregamos todo lo que sea útil y lo más interesante que encontramos al SBU, y supongo, a los socios internacionales con los que tiene la tarea de cooperar.

duma.gov.ru A tan solo un mes de la fundación del CCD, el líder del partido de oposición Plataforma por la Vida, Viktor Medvedchuk, con más de 13% de los votos en las elecciones de 2019, fue arrestado y acusado de traición.

Apenas un mes después de la fundación del CCD, Víctor Medvedchuk, líder del partido Plataforma de Oposición-Por la Vida, un poder significativo en el Parlamento con más del 13% de los votos en las elecciones de 2019, fue arrestado y acusado de traición. El Presidente Zelenski utilizó una nueva y siniestra formulación para justificar la medida: Ucrania necesita “luchar contra el peligro de agresión rusa en el campo de la información”.

Shapovalov sostiene con orgullo el papel del CCD en silenciar a los canales de televisión dentro de Ucrania que no se adhirieron a la “narrativa” oficial. “Bloquear a estos canales es el resultado de nuestro trabajo”, se jactó, y señaló que esa censura es un ejemplo de cómo funcionan el CCD y el CDSN.

Te encontraremos dondequiera que estés”

Pero las listas de eliminación de la CCD no buscan represalias solo contra los ucranianos. “Recopilamos las pruebas de discurso de odio contra Ucrania para utilizarlas en los tribunales internacionales”, dijo Shapovalov a Informator.ua.

Mykhailo Podolyak, un colaborador cercano del Presidente Zelenski, defendió agresivamente la inclusión de “representantes de Estados extranjeros” en la lista negra del CCD como “absolutamente justificada”, cuando un periodista indio lo desafió a justificar la inclusión de tres indios en la lista del CCD, uno de ellos, el ex Presidente de la Junta Asesora de Seguridad Nacional de la India, P.S. Raghavan.

President.gov.ua Mikhailo Podolyak, un estrecho colaborador de Zelenski, defendió agresivamente la inclusión de “representantes de Estados extranjeros” en la lista negra del CCD como “absolutamente justificado”.

En la entrevista publicada por The Print de India el 29 de julio, Podolyak se refirió a la lista negra como una lista de “lustración militar”. Lustración (o depuración) era el término utilizado originalmente en la época del imperio romano para la purificación o “limpieza” que se adoptó en Ucrania después de 2014 para referirse a las purgas de funcionarios ucranianos, políticos, y otros. que no estaban con la “Revolución” del Maidan.

Podolyak dijo:

La inclusión de ciertas personas, entre ellas representantes de Estados extranjeros, en las ‘listas de lustración militar’ está absolutamente justificada… Ucrania vigila constantemente qué figuras públicas en el mundo están difundiendo las narrativas caníbales de Rusia. Al registrar tales hechos, consideramos que estas personas son agentes incondicionales de influencia rusa… Esto significa que respondemos oficialmente a esto con sanciones tanto dentro del país como buscando sanciones contra ellos en otros países del mundo civilizado…

Lo repetiré una vez más porque es importante: esta gente… es una especie de instrumento de guerra. Ucrania está obligada a limitar la influencia de esas personas.[nota 9]

Propagandistas” es una de las categorías de las extensas listas de personas y empresas acusadas de la supuesta participación “en la agresión contra Ucrania” contra las que Kiev quiere que sus aliados impongan sanciones. La preparación de esas listas es trabajo de la mal llamada Agencia Nacional de Prevención de la Corrupción (NAZK, en ucraniano).

En la Ucrania orwelliana actual, negarse a regurgitar la propaganda antirrusa se considera “corrupción”. Es decir, entre las tareas designadas de la NAZK se encuentran la búsqueda de “colaboradores” y de los activos de personas sancionadas y extranjeras, y trabajar para que se impongan sanciones internacionales contra otros. La agencia envía sus listas de personas y empresas “identificadas para ser sancionadas” al Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania, a la Oficina del Fiscal General y a la SBU, “así como a diplomáticos en Estados Unidos, la UE, Gran Bretaña, Canadá y otros países de la coalición de sanciones”.

Hasta ahora, la gran mayoría, pero no todos, de los más de 18.000 individuos y 4.000 entidades nombradas en su lista de buscados para imponerle sanciones parecen ser rusos y ucranianos. Hasta el momento, ninguno de los “propagandistas” internacionales identificados por el CCD figura en la lista.[nota 10]

En particular, Polina Lysenko, la mujer nombrada para dirigir el CCD en su fundación, pasó al CCD desde su puesto como jefa del Departamento de Cooperación Jurídica Internacional y Recuperación de Activos de la Oficina del Fiscal General. Antes de eso, se desempeñó como asesora de un subdirector de NAZK durante tres años.[nota 11]

¿Qué paso con la libertad de expresión?

Una lectura completa del canal Telegram en inglés del CCD revela la perspectiva orwelliana que mueve esta operación. No se permite la discusión de la realidad. Si no fuera tan grave, su estupidez sería risible.

En mayo, el senador Rand Paul y el coronel (ret.) Douglas Macgregor fueron acusados de participar en una “Operación psicológica rusa”, por argumentar en contra del financiamiento interminable a las fuerzas armadas de Ucrania. Ese argumento podría “poner a los ucranianos en un estado de desesperación”. Asimismo, el coronel (ret.) Richard Black fue señalado por atacar la expansión de la OTAN y explicar la opinión de Rusia al respecto. “¡Te lo advertimos!” anunció el CCD. “Tales declaraciones son un elemento de las Operaciones Sicológicas del enemigo, que trata de convencer a Occidente de la inutilidad de ayudar a Ucrania”.

La conferencia del Instituto Schiller del 26 de mayo de 2022, “Expertos militares y de seguridad de EU y Europa advierten: La locura de los políticos amenaza con una guerra nuclear” puso como loco al CCD. Después del seminario, el CCD señaló a la fundadora del Instituto, Helga Zepp-LaRouche, porque había organizado “un debate internacional sobre la nueva arquitectura de la seguridad mundial y la amenaza de la Tercera Guerra Mundial”. La acusaron de “promover la retórica rusa en el espacio de información occidental durante más de 10 años”. ¿Cómo? Al afirmar realidades tan obvias como el que “la OTAN, Estados Unidos y Gran Bretaña están enfrentados con Rusia”, lo cual denuncia el CCD como solo una “narrativa del Kremlin”.

Ese ataque, publicado en el canal del CCD en Telegram el 28 de mayo, fue seguido al día siguiente por otro ataque, bajo el rubro de “A detener el terrorismo informativo”, contra todos los participantes en esa misma conferencia del Instituto Schiller. En esta ocasión, catalogaron de “expertos occidentales leales” a Rusia, al Centro Francés para la Investigación de Inteligencia, al coronel (ret.) Richard Black, el general (ret.) Leonardo Tricarico de Italia y al Instituto Schiller alemán. ¿Qué alegaron como “prueba” de esta acusación? Que los oradores “promovieron la narrativa de la victoria inminente [de Rusia] y la necesidad de que Ucrania hiciera concesiones” y “concluyeron que la confrontación con Rusia es perjudicial para Alemania y la Unión Europea”.

¡Todas estas declaraciones son manipuladoras!”, escribió el CCD.

Harley Schlanger, portavoz del Instituto Schiller y de La Organización LaRouche, que fue incluido en la lista negra del 14 de julio, también había sido señalado por el CCD después de una discusión en Press TV de Irán el 31 de mayo. El CCD se indignó porque se atrevió a decir que “las sanciones contra Rusia conducirían a la destrucción de todos los países occidentales”, y Ucrania tiene que negociar con Rusia.

¡Estas declaraciones son manipulación! Los expertos occidentales del Kremlin, considerando la derrota del ejército ruso en el frente de batalla, ahora están tratando de persuadir a Ucrania para que negocie en términos favorables para Rusia”, escribió el CCD.

Los nazis de la OTAN

Volvemos a donde empezamos: el CCD está siendo utilizado para acusar y amenazar a personas reflexivas que tienen el valor de hablar sobre el peligro de la guerra y el nazismo que ha sido revivido.

En marzo y abril de este año, durante la batalla de Mariúpol, en la República Popular de Donetsk (RPD), el CCD publicó una serie de comunicados en su canal de Telegram ensalzando al Regimiento Azov y otras unidades neonazis incorporadas al ejército ucraniano. Una de esas publicaciones promovió un breve video, estilo propaganda de guerra, que elogiaba la “contribución” del Azov a la guerra contra el Donbás desde 2014 como heroica, y al Regimiento Azov hoy como los mejores combatientes del ejército ucraniano.

Cualquier mención de la ideología nazi bien documentada de Azov es por el hecho mismo “propaganda rusa”.

En una de esas defensas a las fuerzas del Azov, el CCD escribió:

La satanización de Rusia a los batallones de voluntarios de Ucrania es sistémica. En 2014, el foco de la propaganda rusa fue el Batallón del Sector Derecha, en 2022, el Batallón Azov”. (Esos ataques llevan a cuestionar) el valor y la resistencia de los militares, (porque el Regimiento Azov) es una de las unidades más fuertes de la Guardia Nacional de Ucrania… ¡Creed en nuestras Fuerzas Armadas!

Según los líderes rusos, los ucranianos deberían haber odiado a los míticos nazis, mientras la sociedad de nuestro Estado se consolidaba en el odio a putin y a rusia. El objetivo principal es profanar al Azov como una especie de símbolo de la lucha ucraniana. [Putin y Rusia están en minúsculas en el original].

La lista negra ucraniana que ataca a voces estadounidenses e internacionales de oposición, debe ser eliminada (Conferencia de prensa de EIR, 7 sep 2022)

Notas a pie de página

[nota 1] Por ejemplo, la “Conferencia para establecer una nueva arquitectura de seguridad y desarrollo para todas las naciones”, auspiciada por el Instituto Schiller, el 9 de abril de 2022 (Conferencia Internacional del Instituto Schiller (9 abr 2022): Por una Conferencia para Establecer una Nueva Arquitectura de Seguridad y Desarrollo para todas las Naciones (larouchepub.com)).

[nota 2]: Vean el video del 7 de julio de 2022, “De Madrid a Madrid: 25 Años de una Asociación Distintiva entre la OTAN y Ucrania”, producido por el Centro de Medios de Crisis de Ucrania. (youtu. be/4iUN73pzEps).

[nota 3]: Ver la transcripción de los comentarios de Mike Robinson, “Reino Unido es el Jefe de la Censura en Internet en el Mundo” el Diálogo del Proyecto Manhattan del 12 de junio de 2021, auspiciado por La Organización LaRouche. (larouchepub. com/other/2021/4825-the_uk_is_the_world_s_internet.html).

[nota 4]: Ver el artículo de UNIAN, “Zelenski sobre la reunión con el jefe del MI6; discutieron desinformación y noticias falsas”, 14 de octubre de 2020. (unian. info/politics/zelensky-s-meeting-with-mi6-president-says-disinfo-fake-news-discussed-11181035.html).

[nota 5]: Ver artículo de The Telegraph, “Al interior de la Unidad Secreta del Gobierno; responder con fuego a las “armas de la mentira” de Putin”, del 19 de marzo de 2022. ( telegraph.co. uk/news/2022/03/19/inside-secret-government-unit-returning-fire-vladimir-putins/).

[nota 6]: El director del GCHQ, sir Jeremy Fleming, en su discurso del 31 de marzo de 2022 en la Universidad Nacional de Australia, “La seguridad global en medio de la guerra en Ucrania”. (gchq.gov. uk/speech/director-gchq-global-security-amid-russia-invasion-of-ukraine).

[nota 7]: La entrevista se publicó en un artículo titulado “Debunking all Disinfo is Counterproductiv—NATO representative in Ucraine” (Desacreditar toda la desinformación es contraproducente: representante de la OTAN en Ucrania), en Euromaidan Press, el 1º de febrero de 2022. (euromaidanpress. com/2022/02/01/in-countering-russian-information-warfare-everyone-has-a-role-to-play-%E2%88 %92-representante-de-la-otan-en-ucrania-parte-1/).

[nota 8]: Ver el artículo “Ukraine Uncovers Russian Propaganda: Will the Center for Countering Disinformation Succeed?” (Ucrania destapa la propaganda rusa. ¿Tendrá éxito el Centro para Contrarrestar la Desinformación?) publicado por el Centro de Medios para la Crisis de Ucrania, el 11 de marzo de 2020. (https://uacrisis.org/es/tsentr-iz-protydiyi-dezinformatsiyi) .

[nota 9]: Para las declaraciones de Mikhailo Podolyak, ver el artículo “The 3 Indians on Ukraine’s Blacklist Are Not Kremlin Stooges, Their Views Are Just Outdated” (Los tres indios de la lista negra ucraniana no son títeres del Kremlin, sino que sus opiniones están desfasadas) en la edición de The Print del 29 de julio de 2022. (theprint. in/opinion/the-3-indians-on-ukraines-blacklist-are-not-kremlin-stooges-their-views-are-just-outdated/1060039/).

[nota 10]: Ver la página web de la NAZK en inglés ”War & Sanctions” (Guerra y sanciones) en este enlace (sanctions.nazk.gov. ua/).

[nota 11]: Esas dos agencias trabajan juntas. A principios de este año, el CCD publicó una nota en la que aconsejaba a los “propagandistas” acusados que los podrían sacar de las listas negras si cumplían con las tres condiciones fijadas por el NAZK: “1. Condenar públicamente o expresar su desacuerdo con las políticas del Kremlin y, si corresponde; 2. Renunciar a su cargo en los medios de comunicación, institución educativa, movimiento/asociación social o iglesia; y 3. Comunicarse con la Agencia Nacional para la Prevención de la Corrupción y aportar pruebas de las acciones descritas anteriormente”.

 

Fuente:

LA LISTA DE “TERRORISMO INFORMATIVO” DE KIEV. La “OTAN Global” ordena eliminar a los promotores de la paz. 27 de agosto de 2022.

 

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