Resulta que durante casi una década, Israel ha buscado crear relaciones diplomáticas con naciones situadas alrededor del Mar Caspio como parte de una agenda estratégica de control, del mismo modo que lo ha venido haciendo China con la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda (BRI). Oriente Medio y el territorio situado alrededor del Mar Caspio son puntos clave para el control estratégico durante el próximo siglo de la Nueva Ruta de la Seda euroasiática que correrá desde China hasta el Mar Mediterráneo. El embajador de Israel en Estados Unidos, Ron Dermer, ha dicho que Israel proveerá seguridad militar y tecnológica para esa región, que incluirá a muchos países islámicos. Pero, además, estas nuevas rutas físicas y digitales se utilizarán para predicar el Evangelio del Reino en todo el mundo. Por eso, no es difícil comprender que la verdadera razón de que Estados Unidos siga en Siria, aún cuando prometió retirarse, es la de impedir que Irán desarrolle este gran proyecto, como afirmó Ron Dermer en la AIPAC.

 

Kazajistán, Azerbaiyán y Turkmenistán: aliados israelíes en el Mar Caspio

Kazajistán, por ejemplo, juega un papel muy importante para el tránsito de la Nueva Ruta de la Seda en la región del Caspio, por lo que Israel ha venido creando relaciones diplomáticas muy sólidas con esta nación. Asimismo, llaman la atención las relaciones sumamente sólidas que Israel mantiene desde hace al menos veinte años con dos países musulmanes en la región del Caspio: Azerbaiyán y Turkmenistán.

Azerbaiyán tiene un tercio de la población iraní, lo que le convierte en un punto estratégico para ejercer influencia cultural significativa en la comunidad iraní. Pero, además, en la Nueva Ruta de la Seda, Azerbaiyán, Kazajistán y Turkmenistán serán puntos comerciales estratégicos fundamentales para mantener viva a Irán, sobre todo tomando en cuenta que Irán estaría en bancarrota actualmente de no ser por el Mar Caspio, China y Rusia, debido a la marea de sanciones impuestas por los Estados Unidos.

Por otro lado, Azerbaiyán provee el 40% del petróleo que consume Israel, y Kazajistán el 25%. Y el gobierno de Kazajistán constituye uno de los mayores fondos de inversión en Israel. Israel también es un inversionista importante en Kazajistán. Según The Times of Israel: “contratistas israelíes incluso viajaron para demostrar la eficacia de los drones que querían venderle al gobierno kazajistaní, y para convencerlos mataron soldados armenios.”

Desde una perspectiva religiosa, esta acción expuso a una nación judía ayudando a una nación árabe a matar soldados de una nación cristiana. Y desde una perspectiva global, lo que todas estas relaciones indican es que Israel se está posicionando para controlar todas las paradas de descanso en el camino a China, presumiendo que su rol en la Ruta de la Seda será la aportación de “seguridad” y tecnología, como drones y 5G, mediante los que entraría como implementador digital en la región del Mar Caspio.

 

Relaciones formales visibles entre Israel y China

Como muestra de la importancia que Pekín asigna a los lazos con Jerusalén, Wang Qishan, el poderoso vicepresidente de China y aliado cercano del presidente Xi Jinping, realizó una visita cumbre a Israel en noviembre de 2018. Durante la cumbre, Netanyahu y Qishan firmaron un mapa de carreteras para infraestructura comercial y tecnológica que deberá completarse en 2021 para activar la región que conectará China con Israel a través del Cinturón.

 

 

En la cumbre, Netanyahu mencionó que Israel discutiría con China la posibilidad de crear un Tratado de Libre comercio para 2019. El primer ministro israelí también dijo que se firmarían acuerdos de ciencia y tecnología digital y que China construirá el tren ligero de Tel Aviv así como algunos puertos y túneles. El diario HAARETZ publicó que, según los acuerdos, China también operará el puerto de Haifa, que está cerca de los supuestos submarinos con armas nucleares de Israel.

HAARETZ advirtió sobre las posibles consecuencias estratégicas de esta decisión, que “probablemente afectará la alianza de Israel con los Estados Unidos.” Aunque si tomamos en cuenta que son los Rothschild quienes controlan a Donald Trump, y que éste gobierna para Israel, la realidad es que no debería haber ningún inconveniente con dejar a China controlar puertos israelíes con tal de consolidar los intereses de la nobleza negra cabalista en el negocio de la Nueva Ruta de la Seda.

 

EEUU en favor de Israel, tratará de impedir que Irán desarrolle este gran proyecto

Irán, por su parte, está construyendo otro puerto importante para la Nueva Ruta de la Seda en la costa de Siria. Por lo que como puente terrestre que conectará al Mar Mediterráneo con la región del Caspio, la región de Oriente Medio se ha convertido en uno de los territorios mejor valuados en el mundo sin siquiera mencionar su evidente importancia petrolífera que ya lo perfila como un foco de disputa global.

Por eso no es difícil comprender que la verdadera razón de que Estados Unidos siga en Siria, aún cuando prometió retirarse, es impedir que Irán desarrolle este gran proyecto, como afirmó el embajador de Israel en Estados Unidos, Ron Dermer, en la AIPAC.

Desde esta perspectiva, la guerra en Siria adquiere otros tintes, pues Israel e Irán son dos fuerzas antagónicas que están luchando por el control de la salida al Mar Mediterráneo. Y esto explica por qué Benjamín Netanyahu y Jared Kushner han trabajado tanto para normalizar las relaciones entre Israel y las naciones árabes, no para arreglar la situación en Palestina, sino para proteger sus intereses comerciales en Oriente Medio y el Mar Caspio pensando en la Nueva Ruta de la Seda.

 

Nuevo Orden Mundial de dos contornos para propagar el Evangelio del Reino

En cuanto al Nuevo Orden Mundial de dos contornos —con cambio del petrodólar al yuan de oro y del Atlantismo a la Zona Pacifica— que advirtió Daniel Estulin en “Los seis proyectos globales que controlan el mundo” y que incluye al proyecto Nueva Jerusalén (cabalistas, Israel e Internacional Negro) y la Corona Británica en alianza con el Proyecto Gran Datung chino, podríamos decir que se vindica de acuerdo a lo expuesto en este artículo así como a las nuevas relaciones del Vaticano y la vieja aristocracia europea con China expuestas en este otro artículo.

Históricamente, siempre que se construyeron nuevos imperios, los evangelizadores usaron las rutas comerciales/militares de esos imperios para hacer llegar la ideología y el Evangelio del Reino. Del mismo modo en que los caminos del imperio romano transportaron a comerciantes, ejércitos y misioneros, las rutas del imperio estadounidense también trasladaron armadas militares y económicas a través de rutas físicas permitiendo a sus medios de comunicación incorporarse para difundir la propaganda del imperio a través de la tecnología.

Por lo que, ahora, la alianza entre la aristocracia europea, los cabalistas y China, también podrá permitir a los primeros propagar la ideología y el Evangelio del Reino a través de una red tecnológica paralela a Nueva Ruta de la Seda, que por lo visto estará a cargo de Israel en el Mar Caspio y el Oriente Medio. Y es que como escribió el diario italiano La Stampa el 25 de marzo: “No habrá Ruta de la Seda sin confianza mutua entre China y el Vaticano.”

 

Insiders advierten reajuste de alianzas entre proyectos globales de cara a Nuevo Orden Mundial multipolar

 

Israel, George Soros y los Rockefeller quieren neocolonizar la Patagonia

 

Fuentes:

TruNews — Sino-Zino New World Order: Are China and Israel in a Secret Alliance?

Mente Alternativa — Insiders advierten reajuste de alianzas entre proyectos globales de cara a nuevo orden mundial multipolar.

Mente Alternativa — Los seis proyectos globales que controlan el mundo.

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