Redes Sociales

Hola, ¿qué deseas buscar?

Colapso Económico

Hay que prepararse para el caos sin importar quién termine en la Casa Blanca

Necesitamos tu ayuda...
La censura de motores de búsqueda, agencias de publicidad y redes sociales controladas por el establishment está recortando nuestros ingresos. Esto nos está haciendo difícil continuar. Si te parece útil el contenido que publicamos, por favor ten en consideración apoyarnos con una donación económica.



Por Brandon Smith

En julio de este año, en mi artículo “Elección 2020: El peor escenario es el más probable”, después de que describí los extraños factores que rodean a Biden y a Trump, declaré que:

“Estos factores y más me llevan a predecir que la elección 2020 será una elección disputada que terminará con Trump permaneciendo en el cargo pero acusado de usurpar el proceso democrático. Este resultado es el peor resultado posible y también el más ventajoso para el establishment globalista”.

También señalé la campaña de programación predictiva de los medios de comunicación y los miembros del Consejo de Relaciones Exteriores como Max Boot para aclimatar al público a la idea de una elección impugnada, mientras que planifican también ese resultado exacto a través de un “juego de guerra”. Declaré:

“…Boot ha vuelto de nuevo, esta vez escribiendo sobre cómo cree que Donald Trump intentará ‘secuestrar’ la presidencia en 2020.

En un artículo para el Washington post titulado ‘Qué pasa si Trump pierde pero insiste en que ganó’, Boot esboza un escenario que fue ensayado en un ‘juego de guerra’ por un grupo llamado el Proyecto de Integridad de la Transición. El grupo ensayó un escenario en el que hay una victoria muy delgada para Joe Biden, seguido por acciones de Trump para mantener el control de la presidencia a través de mentiras y disputas legales. El grupo también predijo que los disturbios civiles llevarían a una potencial ‘guerra civil’ a medida que la lucha por la Casa Blanca se expande.

Este artículo es, creo, un intento de programación predictiva por parte de la clase dirigente. Nos están diciendo exactamente lo que está a punto de suceder. Una elección disputada, guerra civil, ley marcial, colapso económico y los EE.UU. serán destruidos desde adentro.”

 

Amenaza de golpe militar contra el Presidente Trump y planes de guerra contra Rusia y China

 

Hasta ahora parece que mi predicción era correcta. Mientras escribo esto, la Administración Trump está presentando una demanda en Pensilvania por acciones sospechosas en la votación, incluyendo el bloqueo de observadores republicanos para ver el conteo de votos. El hecho de que la AP permita que se cuenten los votos por correo aunque estén matasellados mucho después de la fecha límite también se pondrá en duda. La evidencia de fraude electoral está apareciendo en múltiples estados indecisos; y empieza a parecer que Trump podría seguir en el cargo después de todo.

Si CUALQUIERA de los informes de fraude son verificados por los tribunales, entonces la situación electoral cambia completamente. Millones de estadounidenses perderán la fe en el proceso y la elección misma será invalidada. Incluso si no se prueba que el fraude descubierto ha cambiado efectivamente el voto a favor de Biden, ningún conservador aceptará a Biden como presidente, y la Administración Trump tendrá una perfecta razón para negarse a conceder la Casa Blanca.

Muchos estadounidenses no parecen entender la dinámica que aquí está en juego. Piensan que “ganar” el conteo de votos significa una presidencia automática de Biden, pero en realidad no es así. Trump ya está en posesión de la Casa Blanca. Si no se va por una posible manipulación de las elecciones, entonces ¿quién lo va a destituir? Tal vez una de las agencias del alfabeto, ¿pero bajo las órdenes o autoridad de quién? Los militares no lo eliminarán ya que la mayoría de ellos son conservadores, y ciertamente no los demócratas ya que no tienen la capacidad de proyectar el poder. Trump se queda porque las únicas personas que podrían presionarlo para que se vaya (los conservadores) probablemente no lo harán.

Otro escenario podría involucrar a los electores estatales “activistas”. Los votantes dentro del colegio electoral no necesariamente tienen que votar de acuerdo al voto popular dentro de sus respectivos estados. Algunos estados tienen leyes que obligan a los electores, pero muchos no las tienen, entre ellos Pensilvania, Georgia, Arizona y Minnesota. Los estados que sí tienen leyes tienen poca capacidad para hacerlas cumplir, y los electores activistas sólo pueden ser abofeteados con un delito menor. Básicamente, no hay nada que nadie pueda hacer para impedir que el colegio electoral vote por Trump en lugar de Biden.

Si los electores de los estados indecisos se reúnen en diciembre para emitir sus votos y deciden votar por Trump en lugar de Biden porque sospechan que hay fraude electoral, esto sería perfectamente legal, y de nuevo, Trump se quedaría en el cargo.

Luego está el tema de que el congreso finalice los resultados de las elecciones. Ninguno de los dos partidos tiene actualmente una mayoría de 218 escaños en el congreso, y si la mitad de los representantes se niega a validar la elección, entonces surgirán impugnaciones a los resultados. Una vez más hay un problema de legitimidad para Joe Biden.

Publicidad. Arrastra para seguir leyendo.

Me doy cuenta de que estos factores y muchos más están dando a los conservadores una esperanza continua de obtener una “victoria” electoral. Sin embargo, quiero que los lectores dejen de lado el concepto de “ganar” por un momento y consideren el panorama general.

Pude predecir el resultado de las elecciones de 2020 (hasta ahora) porque basé mi análisis en lo que sería el resultado más ventajoso para el establishment globalista. Es decir, incluso si Trump se queda en el Despacho Oval, los globalistas tienen mucho que ganar.

Primero que nada, no seamos ingenuos sobre la situación —el gabinete de Trump está PLAGADO de globalistas del Consejo de Relaciones Exteriores así como de numerosas elites bancarias. Si quieren dirigir la respuesta electoral desde el lado de Trump, fácilmente pueden hacerlo. Trump se presenta a las elecciones porque se le ha aconsejado que lo haga.

En segundo lugar, los principales medios de comunicación y la campaña de Biden ya están declarando preventivamente a Biden como ganador. Esto establece el escenario para una dinámica peligrosa; consideren lo que pasaría si los izquierdistas van en diciembre/enero bajo el supuesto de que tienen la presidencia en la bolsa, cuando de repente todo les es arrebatado. Esta narrativa crea el último escenario de furia para la izquierda política; considerarán a Trump como un usurpador de la presidencia y a partir de ese momento racionalizarán toda la violencia de las turbas. Este disturbio civil se culpará totalmente a Trump y a los conservadores.

En tercer lugar, un evento de disturbios masivos desencadenaría una demanda de ley y orden. Hay dos formas de lograrlo: Una forma constitucional y una forma anticonstitucional. Las élites del gabinete de Trump presionarían por la respuesta anticonstitucional, es decir, presionarían por la ley marcial. La ley marcial llevaría inevitablemente a numerosas violaciones de la Declaración de Derechos, que son INACEPTABLES bajo cualquier circunstancia.

No sólo esto, sino también lo que sucedería si los conservadores, normalmente defensores acérrimos de los derechos individuales, decidieran de repente que está bien pisotear esos derechos en nombre de la “derrota de la izquierda política”. Nos convertimos en los más grandes hipócritas de la época, perdemos la altura moral a largo plazo y nadie nos escuchará cuando defendamos la libertad en el futuro. Los mayores defensores de la libertad se convierten en los mayores destructores de la libertad. Y una vez más, los globalistas salen beneficiados.

Cualquiera que te diga que la ley marcial es “el mal menor” y que no tenemos otra opción tiene una agenda que no es honesta.

En cuarto lugar, con Trump todavía en el cargo, la agenda del “Gran Reseteo” del establishment continuará usando a los conservadores como chivos expiatorios del colapso económico que aquellos crearon. Más allá de eso, la elección disputada puede ser usada como una excusa más para la inestabilidad económica. Los bancos centrales que han utilizado un sinfín de medidas de estímulo para inflar la masiva “burbuja de todo” desde 2008 necesitan desviar la culpa de la eventual implosión de la burbuja, y ahora tienen numerosas distracciones que les permitirán hacer precisamente eso.

En quinto lugar, aunque millones de estadounidenses vean las acciones de Trump como justificadas y los resultados de las elecciones como manipulados, gran parte del resto del mundo tratará a Trump y a los conservadores como parias. La situación se vuelve mucho peor si los conservadores apoyan la ley marcial. La narrativa será que Estados Unidos está bajo un gobierno ilegítimo y tiránico, y que puede ser necesaria una intervención internacional. Como mínimo, habrá penalidades económicas globales, incluyendo la pérdida del estatus de reserva mundial del dólar, lo que llevará a una inundación de dólares que regresarán a los EE.UU. desde el extranjero y a una hiperinflación en los precios.

No me malinterpreten, una presidencia de Biden también tendría repercusiones inmediatas y violentas, pero los conservadores necesitan despertar a la realidad de que una presidencia de Trump no es una respuesta a ninguno de sus problemas o temores. Es una situación Catch-22.

Bajo Biden, el colapso económico se aceleraría dramáticamente. Biden iniciaría cierres de nivel 4 en todo el país a las semanas de convertirse en presidente y esto causaría la destrucción del sector de la pequeña empresa, que ya apenas se aferra a la vida. Los globalistas tendrán que derribar la economía más rápido bajo Biden para que puedan afirmar que la caída es un efecto residual de la Administración Trump. Si esperan demasiado tiempo, la culpa recaerá en Biden y por extensión en los globalistas.

Los cierres de nivel 4 también ayudarían a prevenir que los conservadores se reubiquen en estados y regiones más amigables. Y ayudarían a prevenir que los conservadores se congreguen en grandes grupos y organicen la resistencia a las políticas de izquierda.

La censura de las voces y plataformas conservadoras tendrá que acelerarse también bajo el mandato de Biden, ya que cuanto más puedan los conservadores compartir información en tiempo real, más se galvanizarán y tendrán más confianza en negarse a someterse a las restricciones de la pandemia (entre otras cosas). Creo que los proveedores de servicios web comenzarán a censurar directamente los sitios web conservadores que utilizan sus servidores. Sitios como el mío serán eliminados completamente de la web, o filtrados completamente por algoritmos de búsqueda.

Finalmente, bajo Biden, habrá un llamado inmediato a medidas draconianas de control de armas y tal vez incluso a la confiscación de las mismas. Esto se hará por orden ejecutiva, y es probable que se usen las leyes de Bandera Roja. Una agenda izquierdista o globalista no puede progresar mientras los conservadores estén armados. Es imposible. Nadie estará de acuerdo con las restricciones de la pandemia en los estados de tendencia conservadora. Nadie estará de acuerdo con los controles de carbono. Nadie adoptará nuevas y locas leyes de discurso de odio diseñadas por lunáticos de la justicia social.

Una presidencia de Biden galvanizaría y unificaría a los grupos conservadores más que nada en la historia reciente. Eventualmente, los conservadores se rebelarán (incluyendo muchos en el ejército y en las fuerzas del orden) y no habrá nada que los izquierdistas o los globalistas puedan hacer al respecto. El desarme tendría que ocurrir rápidamente.

Publicidad. Arrastra para seguir leyendo.

Por eso creo que el hecho de que Trump permanezca en el cargo es un mejor modelo para los globalistas. Engañar a los conservadores para que apoyen jubilosamente las medidas de la ley marcial y traer la tiranía bajo su propia bandera es una mejor táctica que crear una confrontación directa entre conservadores y globalistas a través de los encierros de Biden.

Como se mencionó anteriormente, sin embargo, hay una solución. Dar la bienvenida a una presidencia de Trump si se descubre un fraude pero rechazar el apoyo a la ley marcial. En cambio, los conservadores pueden proteger sus propias ciudades y condados organizando la seguridad de la comunidad para ellos mismos. No hay necesidad de que los militares se ocupen de la seguridad interna. Más bien, los conservadores deben reaccionar como muchos lo hicieron en Idaho durante los disturbios de Black Lives Matter.

Cuando Black Lives Matter y Antifa trataron de llevar a cientos de manifestantes a las zonas rurales del noroeste, los grupos conservadores enviaron a cientos de miembros armados de la comunidad para mantener la seguridad. Los activistas de Black Lives Matter y Antifa permanecieron relativamente pacíficos y tranquilos, no hubo saqueos y nadie resultó herido (a diferencia de muchas otras ciudades). Fue el mejor resultado posible.

Este modelo debe ser promulgado en todo el país, y los estadounidenses deben tomar su seguridad en sus propias manos. Incluso sugeriría que empezáramos a usar de nuevo la “palabra con M”: Milicia.

Los estados y condados conservadores deben empezar a considerar seriamente la formación de milicias comunitarias, porque no se puede confiar en que el gobierno siga siendo benévolo o sólo cuando se le da el máximo poder de la ley marcial. En el caso de una presidencia de Biden, las milicias también serán necesarias como un disuasivo para la aplicación totalitaria de los cierres federales por pandemia. Si los izquierdistas quieren destruir sus propias economías locales a través de cierres innecesarios, déjenlos. Los conservadores no necesitan seguir a los lemmings de ese acantilado.

Constitucionalmente, se supone que las milicias deben ser verificadas por los gobiernos estatales. Esto podría no ser posible. Si no, entonces las comunidades deberían formar milicias de todos modos; sólo que no lo llamen una milicia oficial u “organizada”. Si los gobiernos estatales tratan de sabotear esas medidas, entonces deberían ser pasadas por alto e ignoradas. No las necesitamos para proporcionarnos seguridad a nosotros mismos.

Si esta solución no se toma en serio y los conservadores no toman el asunto en sus manos, preveo una catástrofe. O bien seremos atraídos a dar crédito a la libertad aplastando la ley marcial, o, estaremos a merced de la tiranía médica de Biden. El futuro depende de nosotros…

 

Crisis civilizatoria en EEUU: Hacia la guerra civil, el fraccionamiento y la pérdida del estatus de hiperpotencia

 

Fuente:

Brandon Smith / Alt-Market — Get Ready For Chaos Regardless Of Who Ends Up In The White House.

Te puede interesar

Contenidos

23 de noviembre de 2020 – Enseguida se reproduce la versión preliminar de la invitación al “Tribunal Internacional por la Verdad en Elecciones” del...

Contenidos

Si buscan alguna interferencia extranjera en el proceso electoral de Estados Unidos, olvídense de Venezuela y hasta de George Soros. Son los británicos otra...

Contenidos

[En vez de divulgar toda la evidencia que existe de que el imperio británico está detrás de Smartmatic y del fraude electoral en los...

Contenidos

La Casa Blanca 1600 Pennsylvania Avenue NW Washington, DC 20500   Sr. Presidente: Las investigaciones del Congreso sobre los orígenes del actual y falso...

Publicidad comprar oro
Publicidad Que es LBRY

Archivos

Redes Sociales

Publicidad siguenos en telegram
Publicidad servicio de VPN

Pensar con el corazón

Interactuamos solo con energía e información. Es por ello que, solo con la energía de tu intención, puedes manifestar una realidad que te haga sentir bien aún en medio de este caos sin precedentes en toda la historia humana. Solo tienes que saber cómo funciona la energía de tu corazón y de la conciencia. En este libro lo encontrarás fácilmente explicado con fundamentos científicos.

Pensar con el Corazon

© Mente Alternativa · Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.