En una nueva acción criminal papal, el 13 de mayo, Jorge Bergoglio (Papa Francisco) “absolvió” a más de 2,000 sacerdotes que violaron o mataron niños, incluyendo a un criminal en serie con VIH que infectó deliberadamente a treinta y cinco niños. Muchos de estos sacerdotes ya han estado convictos y han cumplido condenas por asaltos a menudo fatales contra niños de hasta dos años de edad.

 

La conspiración criminal global del Vaticano

La autocomplacencia de una institución oscura, cerrada e hipócrita ha sido suficiente para absolver a miles de criminales al amparo de la ley civil o moral que funciona bajo los infames tratados internacionales que reconocen a la estructura mafiosa del Vaticano como una “nación.” Estos sacerdotes no deben ser liberados de las consecuencias de sus acciones y deben ser arrestados inmediatamente y procesados en cortes civiles de ley común.

Igualmente seria es la definición que el Vaticano esgrime del “abuso sexual” no como crimen sino como un mero “pecado” que puede ser borrado arbitrariamente. Pues esta valoración constituye un crimen de odio y una incitación flagrante a la violencia contra los niños. Cuando un grupo humano es seleccionado para ejercer violencia especial sobre él, y es despojado de los estándares de protección necesarios para evitar tal violencia, se está cometiendo una acción de genocidio.

Al declarar a sus empleados libres de romper la ley y ayudarlos a hacerlo, la Iglesia de Roma ha confirmado, una vez más, que no es sólo un pepretrador de genocidio deliberado sino también un enemigo público.

No hay crimen más evidente que la subversión masiva de la justicia y la destrucción calculada de los inocentes bajo la sanción directa y bendita del propio Papa. Con acciones como esta, el Papa Franciso claramente está reforzando activamente la política de Crimen Sollicitationas en el Vaticano, que al silenciar víctimas y proteger a violadores de niños no es nada menos que una conspiración criminal global.

La acción de Bergoglio lo implica nuevamente en un crimen oficial bajo la Ley de Naciones, y hace imperativo su arresto inmediato como criminal. Asimismo, todo esto prueba de que la guerra del Vaticano contra los niños y las leyes que los protegen sigue siendo un reto para la soberanía política de todas las naciones de la Tierra, y de hecho nulifica los términos bajo los que la iglesia católica romana puede operar legalmente en las naciones.

Cualquier iglesia está incorporada dentro de las leyes domésticas de cualquier nación en la que opera, y como corporación no sólo se encuentra asegurada y sus funcionarios protegidos legalmente, sino que también recibe beneficios de gobiernos, exensión de impuestos y otros privilegios. Pero ese estatus corporativo también le obliga a respetar las leyes de la nación anfitriona manteniendo la paz civil y no albergando a criminales ni contribuyendo a sus actos. No obstante, las políticas de la Iglesia de Roma, sus acciones y su ética de operación, violan y obstruyen la paz y las leyes, y constituyen un claro peligro para los niños. El Papa nuevamente ha demostrado este hecho.

Cualquier gobierno con credibilidad legal respondería a tal peligro por los menos revocando las exenciones de impuestos para hacer que la iglesia católica se someta a la ley internacional, que prohibe a los ciudadanos financiar o asistir a cuerpos de criminalidad trasnacional como el Vaticano. En realidad, todo gobierno de cierta envergadura en la Tierra se encuentra financiera y políticamente atado a Roma y a su colusión activa con estos crímenes. Esto ha sido probado a lo largo de toda la historia y ahora también. Es por eso que le corresponde a la gente reforzar la ley bajo una jurisdicción soberana de ley común y sus cortes.

Fue una corte de ley común la que enjuició y emitió veredicto contra el Vaticano y sus cómplices en febrero de 2013 y que destituyó al Papa Benedicto, a un líder jesuita y a otros Cardenales. La misma corte nulificó legalmente la autoridad del Vaticano en abril de 2014 y autorizó el arresto de sus funcionarios. El poder y la necesidad de hacerlo ha sido demostrado nuevamente por las acciones criminales de Jorge Bergoglio.

 

Información prohibida: La red de pedofilia y tráfico de niños de la élite global

 

Por todo esto, convocamos a la gente a seguir los siguientes pasos

1. Hacer circular las listas de ITCCS de sacerdotes católicos culpables y sus cómplices, y educar a sus vecinos y conocidos acerca de la verdad.

2. Protestar fuera y dentro de sus iglesias católicas locales y distribuir y hacer cumplir la Orden de Nulificación Papal que prohibe a cualquiera ayudar o financiar a la iglesia romana católica.

3. Unirse o asistir a nuestras Unidades de Acción Directa para detener, procesar y desterrar a abusadores de niños comprobados o bajo sospecha en iglesias católicas de sus comunidades. Para hacerse voluntario, contactar: [email protected]

4. Exigir que su gobierno cancele el estatus de exención de impuestos de caridad para la iglesia católica romana en su país, y que expulse al Nuncio Papal del Vaticano como agente de un poder criminal foráneo.

Aboliendo el Poder Criminal Truhán conocido como Iglesia de Roma:
Una Respuesta legal Internacional del Tribunal Internacional para Crímenes de la Iglesia y el Estado (ITCCS).
Emitido por la Oficina Central de ITCCS,
Bruselas, a 16 de mayo de 2017

 


Fuentes:

1. ITCCS. Breaking news: The Vatican’s war against children and the law continues as Pope exonerates thousands of convicted child rapists.

2. Your News Wire.

3. AP.

4. Fox News.