Anne Marie van Blijenburgh, testigo clave de los asesinatos rituales de niños en manos de miembros de la realeza de Holanda y otras élites —incluyendo al globalista húngaro-americano George Soros— describe los asesinatos que han ocurrido desde 2004 en Bélgica y Holanda. Esta transcripción abarca la primera sección del testimonio emitido en un total de cuatro secciones ante funcionarios del Tribunal Internacional para Crímenes de la Iglesia y el Estado (ITCCS) con sede en Bruselas, en el verano de 2014, y forma parte de la prosecución del Papa Francisco —y otros— por tráfico de niños y rituales del Noveno Círculo del Vaticano.

 

Transcripción del testimonio de Anne Marie van Blijenburgh

Emitido por e Tribunal Internacional para Crímenes de la Iglesia y el Estado (ITCCS), Bruselas.
Copyright ITCCS 2014. Todos los Derechos Reservados.

Mi nombre es Anne Marie van Blijenburgh. He estado unida en matrimonio con Kees van Korlaar por veinticuatro años. Junto con sus tres hermanos, Kees van Korlaar lidera una organización criminal conocida como “Octopus Syndicate” [Nota del editor: “Sindicato del Pulpo” en inglés, que es el término usado en Holanda para referirse a Ndrangheta, la mafia italiana moderna]. Esta organización criminal ha funcionado desde 1960 hasta la fecha. Por orden de la Reina Beatriz ellos han organizado el asesinato, tortura, violación y asesinato de niños en lugares públicos, a través de centros de detención en Holanda.

Esta mafia contactaba a los centros de detención infantil en nombre de la reina de Holanda, para ofrecerles trabajos temporales. Los centros de detención estaban muy contentos pues pensaban que la Reina Breatriz era una persona muy social, y con gusto le proporcionaron archivos de ciertos niños a los criminales. Para que los centros pudieran verificar lo que los criminales les dijeron, se les proporcionó el nombre y número telefónico de un alto funcionario de la corte de la Reina Beatriz, y el funcionario les dijo que los criminales buscaban niños para trabajar temporalmente en la corte holandesa.

De este modo los criminales recibieron los archivos de aproximadamente tres niños por cada ocasión, y seleccionaron aquellos que no tenían familiares ni relativos. Dijeron al centro de detención que esos eran los niños que querían. El centro le dio ropa a uno de ellos y lo envió en tren a Zwolle. En Zwolle, los criminales recogieron al niño en la estación y lo llevaron a un edificio equipado como un hotel, pero que no funcionaba como tal aunque había personas en el lobby como si en verdad se tratara de un hotel. Ahí ofrecieron una bebida al niño y lo drogaron. Al lado del hotel había un edificio donde tuvieron lugar los acontecimientos.

En ese edificio había varias personas sentadas, y en cierto momento el niño fue ingresado en por los criminales, fue torturado, violado y asesinado con brutalidad frente a todas esas personas.

La audiencia estaba distribuida en torno al príncipe Johann Friso, segundo hijo de la Reina Beatriz. Me dijeron que Johann Friso era un pervertido y que tenía un interés patológico por los niños jóvenes, y que contaba con un psiquiatra personal que lo atendía todos los días. El nombre del psiquiatra es Guus Pareau Dumont.

Los criminales organizaron los asesinatos de acuerdo a instrucciones de la Reina Beatriz, y ella pagó por ellos. Los criminales pidieron a Johann Friso que trajera a sus amigos y relativos con él, por lo que el edificio estaba lleno de gente importante de Holanda: ministros, funcionarios de alto nivel, y todo tipo de gente que los criminales pudieron fotografiar para chantajearlos.
Pregunta: ¿Podría nombrar algunos de los personajes ahí presentes?
Entre la gente que pude reconocer estaban el príncipe Johann Friso y su psiquiatra Guus Pareau Dumont. También pude reconocer a la esposa de Johann, Mabel Wisse Smit. Ella estaba sentada al lado de un hombre viejo, pienso que era George Soros. Pude reconocer al ex-ministro Herr Donner, al virrey de Holanda, a Ernst Hirsch Ballin —un importante ex-ministro de Justicia—, reconocí también al señor van den Emster, quien fue jefe de jueces en Holanda, y a Dick Berlijn, un ex-jefe de las Fuerzas Armadas de Holanda. También identifiqué a un famoso periodista holandés. Reconocí a Carla Eradus, esposa del psiquiatra Guus Pareau Dumont. Ella es una juez, Presidenta de la Corte en Amsterdam. Pude reconocer a Mark Rutte, quien es Presidente de Holanda en este momento. Y reconocí también a Geert Wilders, quien actualmente es líder del partido PVV y del Parlamento holandés.

soros asesino

Soros proviene de una familia anti-semita judía y fue un colaborador nazi.

En cada ocasión que asistí pude ver alrededor de cincuenta personas. Asistí en tres ocasiones. En cada una de ellas fue asesinado un niño, así vi morir a una niña y dos niños. Supongo que eran niños holandeses que provenían de centros de detención y que fueron reclutados del modo que ya he descrito.

Pregunta: ¿Usted dijo que los funcionarios del centro de detención pensaban que en el ritual también se habían comido a los niños?
En 2005 ó 2006, pregunté a un periodista de De Telegraff que investigara y publicara en el periódico lo que estaba ocurriendo. El periodista me dijo que había investigado mi historia a través de todos los centros de detención en Holanda y que había hablado con las personas que habían extendido esos archivos a los criminales. Ellos pensaban que los niños enviados en tren trabajarían en la corte de la Reina Beatriz. Personas de algunos de los centros de detención dijeron al periodista que ellos pensaban que la Reina Beatriz se comía a esos niños porque después de enviarlos en el tren a Zwolle no volvían a verlos ni a saber nada de ellos nunca más.

Pregunta: ¿Sabe usted qué ocurrió con los restos de los niños que murieron, dónde fueron enterrados o qué se hizo con ellos?
Sí, desafortunadamente, lo sé. Primero los arrojaron a un contenedor detrás del hotel en que fueron asesinados, un contenedor con sistema de refrigeración. Después de varios eventos, el contenedor fue llevado a Bélgica, donde ellos tenían una parcela de tierra donde enterraron los cadáveres de los niños.

Pregunta: ¿Cuál es el nombre del lugar en Bélgica, usted lo sabe?
Tengo que buscarlo. Pude encontrarlo, pero tengo que buscarlo.

Pregunta: ¿Qué le gustaría que ocurriera con toda esta situación?
Quiero que encierren a esos criminales para siempre.

Pregunta: Usted dijo que no ha recibido ninguna ayuda en Holanda.
Ninguna, es terrible. Desde 2005 hasta hoy. He hablado con cada policía que he visto, y con cada funcionario, he hablado con la INTERPOL sobre esto, he ido a la Corte para intentar que un fiscal investigue esta situación. La Corte me dijo que este no era mi problema, sino un problema de la sociedad, y no quisieron emitir una orden fiscal para realizar una investigación. He hecho literalmente todo lo que he podido. Y pienso que nada de esto ha sido posible porque la Reina Beatriz y la Corte holandesa están involucrados. Cada vez que alguien quiere investigar este tema, sólo le dan una palmada en el hombro recomendando que desistan de ello, pues la Reina Beatriz así lo quiere.

Pregunta: ¿Está usted dispuesta a dar su testimonio en otra corte, por ejemplo, una Corte de Ley Común?
Sí. No tengo ninguna objeción para ello. Estoy muy enojada, si ustedes hubieran visto lo que yo, entenderían que lo tengo clavado dentro. No puedo olvidarlo, ya que es una de las cosas más crueles que he visto, es realmente horrible. Son unos desgraciados, una vez que yo volvía a casa, mi esposo me drogó y me llevó hasta allá y me permitió presenciar todo, y luego me regreso a casa a cientos de kilómetros. Durante ese viaje, recobré la consciencia repentinamente, y así me di cuenta que había presenciado el asesinato de un niño. Rompí en llanto. Entonces mi esposo posó su mano sobre mí y dijo, “No te preocupes, son hijos de gente sin importancia, son huérfanos, basura, y no importa que sean asesinados.” Fue horrible, no puedo describirlo. Esas personas horrorosas estaban todas ahí sentadas y mirando sin hacer nada.

Pregunta: ¿Su esposo aún esta vivo?
Él sigue vivo y sigue matando gente. Si piensas cuanta gente ha sido asesinada desde 2004, ya han pasado diez años, y ellos siguen matando tal vez diez o veinte personas por año o quizá más. Es terrible. He mostrado a la policía cuatro lugares en Holanda que usan como fosas para la gente que asesinan. Nunca ningún policía se ha tomado la molestia de investigarlo.

¿Puede nombrar esos cuatro lugares?
Sí, puedo nombrarlos y puedo mostrarlos, pero se los enviaré por correo electrónico. Aunque los criminales saben que yo he hablado con la policía y ya han tenido oportunidad de hacer desaparecer los cuerpos. Pero conozco dos lugares donde es difícil que ellos hagan desaparecer los cuerpos. En Holanda, cuando encuentras un cadáver en una casa con sangre, normalmente la policía lleva a 2o ó 30 personas a investigar. Pero cuando yo he ido a la policía a decirles que sé de cuatro lugares en Holanda que han sido usados como fosas, en las que podría haber 20, 50 o tal vez 100 cuerpos enterrados, nadie investiga nada ni acude a esos lugares.

Pregunta: ¿Podría decirnos su nombre y la fecha de hoy?
Hoy es el cinco de junio de 2014, y mi nombre es Anne Marie van Blijenburgh.

 

 

De todas las revelaciones que están saliendo a la luz en los últimos tiempos, tal vez las más difíciles de creer sean las relacionadas con las prácticas de rituales satánicos y abuso de niños por parte de familias reales, aristócratas, y la clase política de muchas naciones del planeta. No obstante, existen muchas evidencias sobre estas prácticas e incluso organizaciones que están persiguiendo estos delitos. Por si fuera poco, la historia de la humanidad está llena de evidencias sobre cómo, en muchas culturas de la antigüedad, las élites practicaban rituales de sacrificio humano como ofrenda a “los dioses.” Pero en un momento muy oscuro de la historia, las élites nos hicieron creer que esas prácticas abominables se habían terminado, aunque la verdad es que ellos las siguen practicando —en secreto— al interior de estructuras de poder y sociedades secretas que constituyen la forma de organización social de la élite global sionista que controla gran parte del planeta.

 

Fuente: Tribunal Internacional para Crímenes de la Iglesia y el Estado (ITCCS).