El 21 de febrero de 2018, Sorcha Faal filtró información sobre un impactante nuevo informe de inteligencia que circula en el Kremlin y según el cual el “Estado Profundo” de los Estados Unidos entraría en pánico después de que el vicefiscal general de la República, Rod Rosenstein, anunciara que reabrirá el caso que prueba que Israel colocó los explosivos que derribaron las Torres Gemelas en los atentados del 9/11. Según Sorcha Faal, “el vicefiscal general de los Estados Unidos, Rod Rosenstein, anunció de forma repentina que viajaría a Seattle ayer mismo para reabrir la investigación del asesinato del fiscal federal de los EE. UU., Thomas Wales, acaecido el 11 de octubre de 2001. El FBI —agrega Sorcha— acaba de anunciar que Wales fue asesinado por un asesino a sueldo, y que en el momento de su asesinato había abierto una investigación sobre unos misteriosos “estudiantes de arte” israelíes quienes en las semanas previas a los ataques del 11 de septiembre de 2001 intentaron allanar las instalaciones de la marina en Port Hadlock, Washington, misma en la que el ejército estadounidense almacena el famoso explosivo de nano-termita cuyos residuos fueron descubiertos en los escombros del World Trade Center según un artículo científico revisado por Physics Journal. Todo esto sale a la luz en un contexto clave después de que el presidente Trump emitiera el 21 de diciembre de 2017 una Orden Ejecutiva que Bloquea la Propiedad de las Personas Involucradas en el Abuso de los Derechos Humanos o la Corrupción. Asimismo se han hecho públicas acusaciones presentadas el 22 de diciembre de 2017 en una Corte de Nevada contra George Soros, Peter Munk, George W. Bush, John Brenann, John Mccain, Hillary Clinton y muchos más por estar presuntamente involucrados en los ataques del 11 de septiembre del 2001. Hace una semana, el 15 de febrero de 2018, la Policía de Israel recomendó a la Fiscalía presentar cargos por corrupción contra el primer ministro Benjamín Netanyahu. Y por si esto fuera poco, en días recientes el diario israelí Haaretz ha publicado evidencia de que Israel financia a terroristas rebeldes en Siria. Usted mismo puede armar las piezas de este rompecabezas. Y queda la incógnita al aire: ¿Acaso la inminente reapertura del la investigación del auto-atentado de las Torres Gemelas de Nueva York que lo perfila como obra del Estado Profundo e Israel, contiene la tan anhelada revelación de la verdad total o sólo se trata de una jugada maestra de la élite sionista para lavarse las manos desvelando al público una verdad a medias que inculparía a sus chivos expiatorios pero que tal vez venga enriquecida con una trama alternativa de control global aún más siniestra?

 

La gran farsa del 9-11

De acuerdo al reporte del Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR), analistas de inteligencia sostienen que la llamada colusión de Trump con Rusia no es más que una farsa diseñada para distraer al público de una investigación mucho más amplia y compleja de las fuerzas leales al presidente Trump con respecto a los crímenes cometidos contra el pueblo estadounidense por los régimenes de Clinton, Bush y Obama —cuyo último ejemplo se demostró el viernes pasado, 16 de febrero, cuando el vicefiscal general de Estados Unidos, Rod Rosenstein, reveló una acusación falsa contra 13 ciudadanos rusos que alegaban haber interferido en las elecciones presidenciales de 2016 en los Estados Unidos.

La farsa sobre la presunta colusión entre Trump y Rusia —apunta Sorcha— solo puede entenderse a la luz de la promesa de campaña más importante y crítica que Trump hizo al pueblo estadounidense el 17 de febrero de 2016, cuando prometió a los votantes de Carolina del Sur que si era elegido: “Descubriría quién derribó realmente el World Trade Center.”

Trump es uno de los constructores multimillonarios de rascacielos más exitosos del mundo, señala el informe, e inmediatamente supo que los edificios del World Trade Center colapsaron porque habían sido implosionados por explosivos ya que es imposible para cualquier tipo de aeronave haber logrado tal hazaña. La evaluación de Trump sobre este hecho está respaldada por casi 3.000 de los mejores arquitectos e ingenieros del mundo, cuya organización sin fines de lucro “Arquitectos & Ingenieros para la Verdad del 9/11” ha documentado científicamente que las explosiones nano-terméticas derribaron las Torres Gemelas en lo que podría ser descrito como uno de los mayores crímenes en la historia moderna.

La gran duda de que los verdaderos hechos de este monstruoso crimen del 11 de septiembre podrían estar siendo ocultados deliberadamente al pueblo estadounidense, detalla el informe, llegó compaginada con la presencia del entonces fiscal federal de los EE. UU., Tom Wales, un hombre afincado en Seattle, Washington, y cuyos 18 año de carrera en el Departamento de Justicia de los Estados Unidos le perfilaban como un investigador obstinado en investigar la corrupción del gobierno cometida por funcionarios y políticos de alto rango.

 

Sabotaje de la investigación del 9-11 por las administraciones de Bush y Obama

En las semanas anteriores al 11 de septiembre, explica el informe de la SVR, el fiscal federal de los EE. UU., Tom Wales, inició una investigación sobre unos presuntos “estudiantes de arte” israelíes que habían intentado ingresar al Almacén de la Marina en Indian Island, que abarca un radio de 5 millas en la desembocadura a Puget Sound y en donde se almacenan bombas, torpedos, balas y otras municiones para las cinco ramas del ejército de los EE. UU.

Mientras se llevaban a cabo las investigaciones sobre los presuntos “estudiantes de arte” israelíes —quienes además de intentar ingresar a la instalación de munición de la Isla Naval en Indian Island también intentaron ingresar a bases e instalaciones del gobierno de los EE.UU. en Atlanta, Chicago, Denver, Detroit , El Paso, Los Ángeles, Miami, Orlando, Nueva Orleáns, Phoenix, San Diego, Little Rock, Washington DC, Arlington, Texas, Albuquerque y docenas de otras ciudades pequeñas y pueblos— el fiscal federal de los EE.UU., Tom Wales, fue asesinado con cinco disparos en su domicilio el 11 de octubre de 2001. El fiscal federal de EE. UU. Tom Wales se convirtió así en el único fiscal federal en la historia de los EE.UU. que ha sido asesinado.

Los analistas de SVR, continúa el informe, se sorprendieron de que ni el fiscal general de los EE. UU. John Ashcroft ni ninguno de sus principales ayudantes se molestaron en asistir al funeral de Wales. Pero lo más alarmante ocurrió cuando el Departamento de Justicia de los Estados Unidos cerró la investigación sobre los “estudiantes de arte” israelíes y únicamente los deportó a Israel, creando así lo que sigue siendo uno de los mayores misterios del 11 de septiembre.

En un cínico desafío a la lógica humana, continúa el informe, a partir de entonces cualquier fiscal federal de los Estados Unidos sería despedido por ser “demasiado agresivo” en la investigación del primer asesinato de un fiscal federal de los Estados Unidos. Fue así como la lógica de los regímenes de Bush y Obama respaldó los hechos: cesando cualquier investigación sobre el asesinato de Tom Wales, el fiscal que perdió su vida por investigar los crímenes que rodearon al 11 de septiembre.

 

¿Trump reanudará la investigación del 9-11?

Sin embargo, continúa el informe de SVR, la lógica que hizo a los regímenes de Bush y Obama poner fin a la investigación del asesinato del fiscal federal de los EE. UU., Tom Wales, no parece estar respaldada por el presidente Trump.

Según el artículo de Sorcha Faal basado en el reporte del Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR):

“El actual vicefiscal general de los EE. UU., Rod Rosenstein, ha corrido a Seattle hoy para reabrir esta investigación del asesinato, incluso respaldado por el israelí Benjamin Netanyahu, cuyo conocimiento de lo que sus ‘estudiantes de arte’ descubrieron en la instalación de munición nano-termita de la Isla Naval Indian Island será la clave para exponer el complot del 11 de septiembre, convirtiendo tanto a Trump como a Netanyahu en los enemigos más temidos que haya conocido el ‘Estado Profundo.’ Es por esto que ambos, Trump y Netanyahu, están recibiendo los ataques más consistentes jamás experimentados en los tiempos modernos por ningún líder mundial.”

(Fin del Informe de Sorcha Faal)

 

John Kerry, Bush (Sr. y Jr.), George Soros y Peter Munk acusados ante tribunales por ataques del 11-s

Jay Lowe ha publicado información sobre las acusaciones públicas presentadas el 22 de diciembre de 2017 en una Corte de Nevada contra GEORGE SOROS, PETER MUNK, GEORGE W. BUSH, JOHN BRENANN, JOHN MCCAIN y muchos más, incluyendo a HILLARY CLINTON por traición capital en lo que respecta a los ataques realizados en EE.UU. la mañana del 11 de septiembre del 2001. Esto es oficial, sin embargo, por razones obvias, los tribunales o las acciones que se están llevando a cabo no se divulgarán en este momento, informa Nesara. Uno de los tribunales donde la evidencia está ahora en registro es el tribunal superior de Nevada, ya que se relaciona directamente con Uranium One y el papel de esa entidad en los ataques de black-ops contra EE.UU.

 

Sobornos y la Lucha de Elites: ¿Qué hay detrás del escándalo de Benjamín Netanyahu?

Desde 1996, tanto el primer ministro de Israel como su esposa han sido objeto de 19 investigaciones policiales, ninguna de las cuales acabó en los tribunales. La semana del 15 de febrero de 2018, la Policía de Israel recomendó a la Fiscalía presentar cargos por corrupción contra el primer ministro Benjamín Netanyahu. Ahora la decisión la tendrá que tomar el fiscal general Avihai Mendelblit, pero los expertos señalan que el proceso puede tardar muchos meses.

¿Son los ataques contra Netanyahu indicios de una lucha entre élites o sólo una pantomima para sacrificar a los políticos que sirvieron a la élite sionista de chivos expiatorios durante la ejecución de los atentados del 9/11?

Según Sorcha Faal, Trump y Netanyahu son los más temibles enemigos del “Deep State” de los Estados Unidos y podrían exponer a los autores de los ataques terroristas del 9/11, que serían los ejecutores, es decir los Clinton, los Bush, etc. Pero se sabe que Netanyahu es un sionista jázaro y sabemos que detrás de Trump están entre otros los Rothschild y la vieja nobleza europea, quienes son junto con el estado de Israel los mayores beneficiarios de la “guerra contra el terrorismo”.

Además, el propio estado de Israel ha reconocido que financia terroristas islámicos en Siria, como expone el periódico israelí Haaretz:

“La analista Elizabeth Tsurkov, que ha seguido de cerca los acontecimientos en Siria durante los últimos años y ha entrevistado a muchos milicianos rebeldes y residentes del Golán sirio, publicó un estudio detallado de los acontecimientos en el sur de Siria en el blog War On The Rocks la semana pasada. (…) Decenas de rebeldes que hablaron con Tsurkov describieron un cambio significativo en la cantidad de ayuda que reciben de Israel. Además, dijo que al menos siete organizaciones rebeldes sunitas en el Golán sirio ahora están obteniendo armas y municiones de Israel, junto con dinero para comprar armamento adicional. Este cambio se produjo en un momento en que Estados Unidos redujo considerablemente su participación en el sur de Siria. (…) Al mismo tiempo, Israel también aumentó su ayuda civil a las aldeas controladas por los rebeldes, incluido el suministro de medicinas, alimentos y ropa. El verano pasado, Israel admitió por primera vez que proporciona ayuda civil a las aldeas en el Golán sirio, pero se negó a confirmar las afirmaciones de que también proporciona ayuda militar.”

¿Acaso la revisión del atentado de las Torres Gemelas de Nueva York como obra del Estado Profundo será una jugada maestra para que la élite sionista se lave las manos usando una verdad a medias enriquecida con una trama alternativa aún más siniestra? Como dice David Icke, la narrativa de un conflicto entre élites es como el monstruo de dos cabezas, vemos identidades distintas pero ambas pertenecen al mismo ser diabólico. De este modo todo sería una ilusión más para revelar información adulterada y condenar a los chivos expiatorios que montaron el escenario del siniestro, aún cuando el sionismo de élite de origen babilónico-judío sigua siendo el gran culpable de la mayoría de las atrocidades perpetradas en este planeta en su era postdiluviana.

 

 

Fuentes:

What Dos it Mean / Sorcha Faal – Fears Erupt After Trump-Russia Collusion Probe Stunningly Pivots To 9/11 Investigation.

Mente Alternativa – John Kerry, Bush (Sr. y Jr.), George Soros y Peter Munk acusados ante tribunales por ataques del 11-s

Haaretz – To Push Iran Back, Israel Ramps Up Support for Syrian Rebels, ‘Arming 7 Different Groups’.

War on the Rocks – Israel’s deepening involvement with Syria’s rebels.

The White House / Donald Trump – Executive Order Blocking the Property of Persons Involved in Serious Human Rights Abuse or Corruption.